El coqueteo humano desde la experiencia de una mosca
Científicos demostraron que algunos genes del «galanteo» se activan en estos insectos cuando interactúan con el sexo opuesto
Científicos de Texas han dado un paso importante hacia la comprensión de la conducta del apareamiento humano al demostrar que algunos genes se activan en moscas de la fruta cuando interactúan con el sexo opuesto.
La investigación realizada por la revista sobre genética Genetics demuestra que los comportamientos de cortejo pueden ser influidos mucho más por la genética de lo que antes se creía.
Relacionarse con el sexo opuesto activa los genes de Drosophila melanogaster que hacen que ciertos comportamientos de cortejo funcionen.
El co-autor del estudio de investigación del Departamento de Biología de la Universidad Texas A & M en College Station, Ginger E. Carney, señala: «Tenga cuidado con quién interactúa usted. La elección puede afectar a su fisiología, comportamiento y su salud de maneras inesperadas».
Además, la comprensión de por qué y cómo estos genes se activan en contextos sociales también puede llevar a comprender desórdenes como el autismo.
Para hacer este descubrimiento, los científicos compararon los perfiles de expresión génica en los hombres que cortejaban mujeres, los varones que se comunicaron con otros hombres, y los machos que no interactúan con ninguna otra mosca.
Los investigadores identificaron un conjunto de genes que responden a la presencia de uno u otro sexo. También descubrieron que existen otros genes que sólo se ven afectados por la presencia de un sexo determinado, ya sea hombre o mujer.
Los resultados de la investigación probaron con moscas mutantes a las que faltan algunos genes de respuesta social y confirmaron que estos genes en particular son importantes para el comportamiento.
«Este estudio demuestra que estamos acercándonos a la compleja maquinaria que afecta a las interacciones sociales de manera genética. Una vez que los genes similares se identifican en los seres humanos, las consecuencias serán enormes, ya que podría aportar una nueva comprensión de ello y tal vez incluso tratamientos para una amplia gama de trastornos relacionados con el comportamiento social», dijo Mark Johnston, editor en jefe de la genética de la revista.
Fuente: de10.com.mx
Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!
Comentarios
Entrada anterior: La Bikina con Luis Miguel
Siguiente entrada: Charlie Sheen, a rehabilitación


