El amor y el poder, una mezcla tóxica en las corporaciones
La caída de Laurent Freixe, director ejecutivo global de Nestlé, es un recordatorio de que en el mundo corporativo los vínculos personales pueden convertirse en la grieta que derrumba carreras de décadas. Tras casi 40 años en la empresa y apenas un año en el cargo más alto, fue despedido de forma fulminante por mantener una relación romántica no declarada con una subordinada directa.

El caso no es nuevo ni exclusivo. Antes lo vimos en gigantes como McDonald’s o BP: ejecutivos poderosos que confundieron la privacidad de sus decisiones personales con el deber de transparencia que exige su posición. En estos niveles, lo íntimo nunca es solo íntimo: se convierte en un potencial conflicto de intereses, en un riesgo para la cultura organizacional y en un golpe para la credibilidad de la marca.
Nestlé actuó con rapidez y contundencia. El despido inmediato, sin indemnización, busca enviar un mensaje claro: la gobernanza y la ética corporativa pesan más que los nombres propios, por muy longevos que sean en la empresa. Pero la lección va más allá de un solo caso: las compañías que hoy buscan posicionarse como socialmente responsables ya no pueden tolerar la opacidad ni en sus finanzas ni en la conducta personal de sus líderes.
Algunos podrían decir que se trata de una relación consensuada y que la vida privada debería estar fuera del escrutinio empresarial. Sin embargo, cuando existe jerarquía de por medio, no se trata solo de romance: se trata de poder. La asimetría convierte la relación en un problema estructural porque erosiona la confianza dentro de la organización y abre la puerta a favoritismos, presiones implícitas y percepciones de inequidad.
El desenlace de Freixe es un recordatorio amargo de que el liderazgo corporativo no se mide solo por resultados financieros, sino por coherencia ética. En la era de la transparencia y las denuncias internas, cualquier omisión puede costar millones en reputación.
Nestlé seguirá adelante con otro director ejecutivo. Freixe, en cambio, quedará como ejemplo de lo que ocurre cuando el amor y el poder se cruzan sin transparencia: se paga con la carrera, con el prestigio y con el legado.
Nestle abruptly dismissed its CEO Laurent Freixe for failing to disclose a romantic relationship with a subordinate, a dramatic removal a year after he took the reins https://t.co/cWuqnUhIE8 pic.twitter.com/ThHtSlDlv5
— Reuters (@Reuters) September 1, 2025
Whether it’s exposed via social media or by a whistleblower, C-Suite dalliances continue to cause turmoil atop some of the world’s biggest companies, raising the question of whether internal corporate alarm systems are working — or not. @bizboyle reports https://t.co/vsv96hRyJn pic.twitter.com/pEHL5fg0pg
— Bloomberg TV (@BloombergTV) September 3, 2025
Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!
Comentarios
Entrada anterior: “Soy México”, doble nacionalidad con 50% de descuento…
Siguiente entrada: Max Adame y Feeling.Mx en AGP Podcast: pioneros de la radio sin antenas


