Investigaciones llevadas a cabo en Estados Unidos han demostrado que el bullying o acoso escolar se traslada a la vida adulta, especialmente a la laboral. Además han encontrado un patrón específico aunque poco sorprendente sobre quién sufre más acoso laboral. Los que no sean agraciados físicamente tienen muchas más posibilidades de sufrir acoso laboral que alguien que no lo sea. Lo que más llama la atención es que el físico…