La mera interacción con un miembro del sexo opuesto puede ‘ruborizar’ el rostro de una mujer, reveló un estudio de la Universidad de St. Andrews. Los investigadores de esta universidad descubrieron que incluso las interacciones de tipo no sexual provocan un aumento sustancial de la temperatura del rostro femenino. El equipo usó escáneres térmicos para detectar los cambios en las mujeres heterosexuales que participaron del estudio, durante sus encuentros con…