La paradoja mexicana se resume en una sola línea: prometemos erradicar la pobreza… normalizando la informalidad. Es el gran oxímoron institucional que el gobierno actual —como los anteriores— ha usado como anestesia moral para no hacer lo que en verdad toca: reformar, ordenar, fiscalizar y garantizar derechos DE TODOS Y PARA TODOS. (En mayúsculas y plural que también las incluye a ellas) Adoptando la formalidad… de vivir en el ecosistema…