México despierta con una prensa inundada por tres constantes: la violencia, la corrupción y la necedad de una reforma electoral que no termina de cuajar. Mientras se despliega o se simula un esfuerzo institucional por consultar al pueblo sobre su sistema democrático, la realidad paralela se impone con el atentado contra el delegado de la Fiscalía General de la República e Tamaulipas. La narrativa oficial habla de participación y transparencia;…