La atleta australiana Jessica Fox sufrió el martes un contratiempo con su kayak durante la final del canotaje eslalon K-1 femenino en la Olimpiada de Tokio 2020 y recurrió a un ingenioso truco para repararlo. El problema se presentó antes de la competencia, cuando el morro de su kayak resultó dañado, poniendo en peligro su participación en el evento. Tras varios intentos infructuosos por repararlo y cuando ya nada parecía…