Lluvias de Mayo | Por Rocío Prieto Valdivia
Una de tantas tardes, Carolina miraba por la ventana con curiosidad. La ciudad que se extendía ante ella le parecía tan iluminada y, a la vez, alegre, quizás por las luces que se reflejaban en los charcos de la calle. La lluvia caía suavemente, y el aire fresco de mayo se colaba por la ventana, inundando la habitación y acariciando su rostro. Pero para Carolina era solo una tarde más….
Mas información…