El problema de muchas parejas que fracasan es que cuando empezaron la relación lo hicieron con la intención de estar juntos y no de crecer juntos. Ninguno de los dos sabe realmente quién es y menos en quién se quiere convertir. Si los dos son buenas personas, se quieren y no ha pasado nada que de verdad los rompa como una fuerte enfermedad, una infidelidad o problemas económicos graves, entonces…