El violento pueblo uniformado en las protestas del 15 de Noviembre
El 15 de noviembre no vimos a una policía. Vimos a un pueblo uniformado descontrolado. Un pueblo arrancado de las calles, al que la autoridad le dio casco, escudo, placa y permiso para descargar frustraciones que no son del Estado… sino de su propia vida. Porque cuando uno observa las imágenes —cuerpos tirados, mujeres jaloneadas, escudos aplastando cabezas, golpes desde el anonimato del casco— queda claro que esto no fue…
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