Se solicitan candidatos de oposición
Se solicitan candidatos de oposición… La oposición mexicana tiene un problema más grave que sus bajos porcentajes electorales: carece de candidatos capaces de representar a quienes ya no se sienten representados por ningún partido.
La encuesta nacional de Buendía & Márquez publicada por El Universal presenta un dato que debería encender todas las alarmas: 47 por ciento de las personas entrevistadas se declara independiente, mientras Morena conserva una base identificada cercana a un tercio del electorado.
En contraste, quienes se consideran panistas o priistas representan apenas una pequeña fracción.
El dato no significa que 47 por ciento de la población sea opositora ni que todos esos ciudadanos votarían contra Morena. Ser independiente tampoco equivale a ser conservador, derechista, antisistema o abstencionista.
Significa algo más profundo: casi la mitad del país no siente pertenencia permanente hacia los partidos existentes.
Ahí se encuentra el verdadero territorio político en disputa.

Sin embargo, las dirigencias opositoras parecen empeñadas en buscar candidatos dentro de los mismos grupos que contribuyeron a su desplome. Revisan sus padrones, reciclan exgobernadores, promueven apellidos conocidos, reparten candidaturas entre camarillas y construyen alianzas destinadas a garantizar posiciones, no a recuperar la confianza ciudadana.
Después preguntan por qué no crecen.
No faltan ciudadanos inconformes. Faltan candidatos creíbles.
Se solicitan mujeres y hombres con trayectoria verificable, independencia de criterio, capacidad para dialogar y valor para señalar tanto los abusos del gobierno como los vicios de los partidos que los postulen.
Se necesitan candidatos que conozcan su comunidad, hayan trabajado fuera de la política y puedan explicar con claridad qué harían frente a la inseguridad, la falta de agua, el deterioro de los servicios públicos, la corrupción y el debilitamiento de los contrapesos institucionales.
No se buscan celebridades improvisadas, empresarios disfrazados de redentores ni antiguos funcionarios que descubrieron la democracia después de quedar fuera del presupuesto.
Tampoco basta con encontrar personajes populares y colocarlos en una boleta.
La oposición necesita abrir sus procesos de selección, someter a sus aspirantes al escrutinio público, revisar su patrimonio, sus antecedentes, sus conflictos de interés y su capacidad profesional. Debe permitir que la ciudadanía participe antes de que las dirigencias hayan repartido las candidaturas.
Un candidato competitivo no se fabrica con espectaculares ni con encuestas pagadas.
Se construye con reputación, congruencia y cercanía.
Morena cuenta con una base partidista clara, una estructura territorial activa y los beneficios políticos de gobernar. La oposición, en cambio, continúa fragmentada, desprestigiada y demasiado ocupada en disputarse los pocos espacios que todavía conserva.
Su oportunidad no está en recuperar automáticamente a los antiguos votantes del PAN o del PRI. Está en comprender a ese 47 por ciento que no quiere ponerse ninguna camiseta partidista y que podría apoyar distintas opciones dependiendo de los candidatos, las propuestas y las circunstancias.
Pero ese electorado no está esperando pasivamente a la oposición.
También puede votar por Morena, Movimiento Ciudadano, una nueva organización política, una candidatura independiente o simplemente quedarse en casa. Su falta de identidad partidista representa una oportunidad, pero también una advertencia.
Por eso la convocatoria debe ser abierta:
Se solicitan candidatos de oposición.
Requisitos indispensables: honestidad comprobable, preparación, sensibilidad social, autonomía frente a las cúpulas, disposición para rendir cuentas y ausencia de expedientes vergonzosos guardados en algún cajón.
Favor de abstenerse oportunistas, chapulines, herederos políticos, impresentables reciclados y aspirantes convencidos de que aparecer en una fotografía constituye una propuesta de gobierno.
Casi la mitad del país busca quién la represente.
La pregunta es si la oposición tendrá la inteligencia para encontrar candidatos ciudadanos o volverá a ofrecerle a México los mismos nombres que ya aprendió a rechazar.
Fuente: Encuesta nacional de Buendía & Márquez para El Universal y publicación de León Krauze.
La oposición mexicana tiene un problema más grave que sus bajos porcentajes electorales: carece de candidatos capaces de representar a quienes ya no se sienten representados por ningún partido.
— Feeling.Mx (@FeelingMx) September 7, 2026
Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!
Comentarios
Entrada anterior: VINCULAR LÍNEAS NO SIGNIFICA DERROTAR AL DELITO
Siguiente entrada: El verdadero monstruo es la desinformación


