Escribir lo hiperlocal desde el periodismo de ciencia
Ensenada fue sede del 8º Foro Hispanoamericano de Periodismo Científico 2025

La ciencia y el periodismo se encontraron en Ensenada durante el 8º Foro Hispanoamericano de Periodismo Científico (HPC 2025), con la realización del taller “Escribir lo hiperlocal desde el periodismo de ciencia”, impartido por la periodista Geraldine Castro, integrante de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia (RedMPC).
El evento, realizado el sábado 11 de octubre en la sala “Saúl Méndez” de la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales (FCAyS) de la UABC, reunió a 25 participantes —20 mujeres y 5 hombres— entre periodistas, investigadores, académicos y estudiantes, en una jornada de diálogo, análisis y aprendizaje colectivo.
Una ciencia que se escribe desde el territorio
El encuentro fue organizado por Norma Herrera, del CICESE, y Joatam de Basave, presidente de la Asociación de Periodistas de Ensenada (APE), con el apoyo de AstraZeneca, FCAyS-UABC, y la propia RedMPC.
Durante más de tres horas, las y los asistentes exploraron herramientas para narrar la ciencia con mirada local: conectar la evidencia científica con los problemas del entorno inmediato, hacerla comprensible, cercana y humana.
La ponente citó a Yásnaya Aguilar Gil al afirmar que “la crisis climática es primero una crisis de imaginación”, invitando a repensar el periodismo como un acto creativo, ético y social.
“El periodismo científico no solo explica descubrimientos, sino que documenta la relación entre ciencia, comunidad y territorio.”

Ciencia con rostro humano
A lo largo del taller, Geraldine Castro compartió experiencias de su trayectoria profesional, con ejemplos de coberturas publicadas en medios como Gatopardo, Wired, Pie de Página y Verificado MX, donde la ciencia se entrelaza con temas ambientales y sociales.
Se discutieron casos como la crónica “Sembrar agua para revivir manglares” y el reportaje “El misterio de los monos aulladores”, donde el rigor científico se combina con sensibilidad narrativa.
“La ciencia no se cree, se argumenta”, subrayó la periodista, enfatizando la importancia de la verificación y la duda informada como parte del oficio.

El enfoque hiperlocal y el método “cebolla”
Una de las dinámicas más interesantes fue la presentación del modelo narrativo “cebolla”, que invita a pelar las capas de una historia científica desde distintas perspectivas:
Qué nuevo se sabe.
Dónde ocurre y por qué importa.
Quién lo vive.
Qué decisiones o conflictos están en juego.
Qué dice esto sobre nosotros como sociedad.
Este método, explicó Castro, permite construir historias que vinculan los datos científicos con las realidades sociales, mostrando cómo la ciencia afecta —o puede transformar— la vida de las personas.

Diversidad de voces y diálogo interdisciplinario
Entre los asistentes estuvieron representantes del gremio periodístico como Arturo Arroyo, Jessica Villalvazo, Karla Navarro -y quien esto escribe- su servidor Max Adame; académicos como Nelly Calderón; e investigadores y estudiantes, entre ellos Eliott Bianco, con quien me tocó hacer equipo para ejercicios colaborativos.
La jornada fluyó en un ambiente participativo y entusiasta, con reflexiones sobre cómo contar la ciencia desde el barrio, el mar o la comunidad, sin perder rigor ni empatía.
Una observación necesaria: el lenguaje de la inclusión
Sin embargo, durante el encuentro, una reflexión emergió inevitable: aunque siempre se debe promover la equidad y la inclusión como valores esenciales, más en el periodismo contemporáneo, la ponente se refirió de forma constante a la audiencia utilizando expresiones como “todas”, “para todas” o “lo que pensamos todas”.
En un espacio con cinco varones entre los asistentes, la elección de un lenguaje que invisibiliza a parte del público resulta, cuanto menos, contradictoria.
Y es que si el periodismo científico busca observar con rigor y cuestionar con método hay promover la equidad, entonces, ¿no deberíamos también aplicar esos principios en la forma en que nos dirigimos a los demás?
Hay que recordar que la inclusión verdadera no excluye a nadie.
El lenguaje es también territorio, y en él se construye o se limita la convivencia.
Reflexión final
El taller “Escribir lo hiperlocal desde el periodismo de ciencia” dejó grandes aprendizajes sobre la importancia de narrar la ciencia desde lo cercano, lo humano y lo comunitario. Pero también abrió un espacio para pensar críticamente en nuestras propias prácticas —lingüísticas, sociales y profesionales— dentro de un mundo que exige coherencia entre el discurso y la acción.
La ciencia busca precisión.
El periodismo busca verdad.
Y la inclusión, justicia.
Ninguno de los tres debería excluir al otro.
Por Max Adame / Feeling.Mx
Escribir lo hiperlocal desde el periodismo de ciencia; Ensenada fue sede del 8º Foro Hispanoamericano de Periodismo…
Publicado por Max Adame en Sábado, 11 de octubre de 2025
Temas: Ciencia, equidad, inclusion, lenguaje, periodismo, Territorio
Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!
Comentarios
Entrada anterior: El “Aguachicol” y la nueva sequía de derechos
Siguiente entrada: Titulares Nacionales – Lunes 13 de Octubre de 2025 – Primeras Planas


