Sheinbaum, la diplomacia selectiva y el caso Pedro Castillo
La presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional a Guido Croxatto, abogado del expresidente peruano Pedro Castillo, actualmente preso en Perú bajo acusaciones de golpe de Estado. En su mensaje público, Sheinbaum expresó “solidaridad” con Castillo y su familia, calificando el caso como “persecución política” y llamando a la ONU a intervenir.
Más allá del gesto diplomático, lo que aquí está en juego es la narrativa política. Sheinbaum proyecta a México como defensor de la democracia y los derechos humanos, pero lo hace con un sesgo ideológico evidente. Se solidariza con un exmandatario que intentó cerrar el Congreso peruano de forma ilegal, que enfrenta acusaciones serias de corrupción y que perdió legitimidad incluso entre sectores que inicialmente lo respaldaron.
Recibí en Palacio Nacional a Guido Croxatto, abogado del presidente Pedro Castillo, injustamente encarcelado en el Perú. En nombre de México, expreso mi más profunda solidaridad con él y su familia, porque sabemos que su situación no sólo es un caso personal, sino un grave… pic.twitter.com/0pAkHUQUaL
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) August 30, 2025
La pregunta es inevitable: ¿qué diría la presidenta mexicana si un político de derecha intentara disolver el Congreso y aferrarse al poder violando la Constitución? ¿Lo llamaría “persecución política”? La respuesta es obvia.
El verdadero riesgo de este tipo de posicionamientos es que México compromete su credibilidad internacional al asumir causas ajenas bajo criterios selectivos, mientras en nuestro propio país la justicia tambalea, la violencia contra periodistas persiste y la impunidad es el pan de cada día.
Sheinbaum parece más interesada en encabezar un discurso de solidaridad ideológica que en construir una política exterior coherente, basada en principios universales y no en simpatías partidistas. Defender la democracia implica también reconocer cuando alguien la traiciona, aunque se disfrace de víctima.
México debe ser firme en el respeto a los derechos humanos, pero sin relativizar la ley ni convertir la diplomacia en un espejo de conveniencias políticas. Porque si la defensa de la democracia se usa como bandera selectiva, termina siendo solo retórica vacía.
Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!


