No se censura lo que no incomoda: el poder quiere silencio
En un país donde la libertad de expresión ha sido constantemente amenazada, el desplegado publicado por El Universal representa un acto de resistencia colectiva. No es solo una carta de apoyo al periodista Héctor de Mauleón: es una defensa del derecho fundamental a decir lo que el poder no quiere oír.
Más de 200 firmantes —periodistas, académicos, escritores, exfuncionarios— han decidido plantarse y decir basta. Basta de intimidaciones, de procesos judiciales disfrazados de legalidad, de castigos administrativos que se imponen por escribir verdades incómodas. Basta de instituciones que, en lugar de proteger al ciudadano, se pliegan al capricho de los poderosos.
Lo que ocurre hoy con De Mauleón no es un caso aislado. Es parte de una tendencia sistemática de silenciamiento que empieza con una denuncia, sigue con un ataque en redes, continúa con un amparo negado y puede terminar con una orden judicial, todo al amparo de mecanismos “legales”. La mordaza no se impone de un golpe; se aprieta lentamente.
Lo más grave de este episodio no es solo el intento de censura, sino el mensaje que envía a todo el gremio periodístico: “Si escribes sobre nosotros, también vamos contra ti”. Se trata de un intento por inhibir investigaciones periodísticas que involucran corrupción, crimen organizado o redes de poder público-privado.
El desplegado exige algo básico: una explicación del uso de datos personales en un tribunal electoral, y un alto al uso del aparato judicial para acallar voces. El silencio nunca ha sido neutral; el silencio, cuando es forzado, es una forma de complicidad.
No estamos ante un simple conflicto entre un periodista y una autoridad. Estamos ante una batalla por el alma democrática del país. Si permitimos que se calle una voz, mañana serán miles. Si dejamos que la censura se disfrace de proceso legal, estaremos enterrando lo que queda de pluralidad y verdad.
En tiempos donde el oficialismo ataca a los medios que no se alinean y las redes sociales se usan como campo de linchamiento, lo que necesitamos no son más voces obedientes, sino más voces valientes. Voces que investiguen, que cuestionen, que molesten. Porque lo que no incomoda, no es periodismo: es propaganda.

Participa https://t.co/H6YgToVNzD
— Sociedad Civil México (@SocCivilMx) May 22, 2025
Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!


