Qué bonito es pasarla bien y no publicarlo, nadie se entera, nadie se mete y nadie critica. Vivimos en una era donde parecemos depender en definitiva de las redes sociales y todo eso donde el resto de mortales se entera de nuestra vida más que nosotros mismos. Vivimos del qué dirán para ser más específicos, nos transformamos en un periódico ambulante informando a diestra y siniestra lo que hacemos o…