La enorme sonrisa de Ambrocio Lozano parece decirlo todo. Después de más de cien días en un centro de detención de Los Ángeles, fue liberado y un juez aprobó su petición para obtener la residencia legal permanente en Estados Unidos. La suya podría decirse que es una historia con un final feliz e inesperado. “Nunca bajé la guardia, confié en Dios y él me trajo de regreso”, dice a CNN….