Se introducen en el terreno psicológico de su víctima lentamente y de forma enmascarada para influir sobre ella a nivel moral, social y psicológico «Suelen actuar desde lo cotidiano y de forma progresiva, encarcelando a sus víctimas en una especie de prisión mental que van construyendo desde el inicio de la relación». Así arranca la definición que la psicóloga Gema Sánchez Cuevas hace al explicar las señales que identifican a un «depredador…