El estudio muestra que los deseos que sentimos los seres humanos con más intensidad son los que afectan a la necesidad de dormir y al sexo. Y el tabaco y el alcohol, a pesar de ser adictivos, nos generan un deseo ten intenso. Las tentaciones relacionadas con el trabajo o con la diversión son a las que más nos cuesta decir «no». Concretamente, un estudio de la Universidad de Chicago…