Lo que ayer era tensión, hoy es crisis diplomática. Estados Unidos ha impuesto un toque de queda en Los Ángeles, ha acusado públicamente a la presidenta Claudia Sheinbaum de incitar a la violencia, y ha desplegado a la Guardia Nacional como si se tratara de una invasión extranjera. Los titulares de este miércoles no dejan lugar a dudas: el conflicto migratorio ha escalado a niveles sin precedentes. El señalamiento provino…