Elisa Ávila recuerda que su hijo empezó a tomar interés por la robótica cuando cumplió los 13 años de edad. Sin embargo, agrega que en la ciudad de Whittier donde residen no había programas de este tipo. Así decidió llevar a su niño a la ciudad de Irvine tres veces por semana, para participar en un programa de tecnología. Cuenta que el camino era largo, a veces pasaban hasta tres…