El secreto de la eterna juventud lo tienen las tortugas. Se llama «senescencia inapreciable» y significa que no atraviesan el proceso de deterioro que causa el envejecimiento cuando las células dejan de dividirse pero no mueren. El físico Andrew Steele está convencido que la ciencia puede encontrar «una cura» para frenar los debilitantes síntomas de la vejez como lo hizo la tortuga Harriet, que murió de un infarto en un…