«La curiosidad mató al gato…» y te obliga a dar un click que te lleva a un sitio en el que debes ingresar tu nombre de usuario y la contraseña. Así empieza el fraude para muchos ansiosos y curiosos. Si alguno de tus contactos de Facebook te envía a través del servicio de mensajería Messenger un link con este nombre: “¿Eres tú en el video?”, ten cuidado, no lo abras…