Las decisiones marcarán nuestro destino para bien o para mal. Que emprender es vivir constantemente en un altibajo de situaciones es bien sabido por todos. En un mismo día, pasas de tener (por la mañana) la sensación de que al día siguiente te verás obligado a cerrar tu empresa a causa de una mala noticia, a de repente (por la tarde) pensar que vas a ser millonario al día siguiente…