Dos músicos y programadores han creado y grabado en un disco duro todas las melodías que pueden existir y las han publicado en un dominio abierto. Su objetivo es acabar con las demandas judiciales contra los músicos, que ven como una traba a la libertad creativa. Damien Riehl y Noah Rubin escribieron un algoritmo que grabó todas las posibles combinaciones de ocho notas en 12 compases para demostrar el carácter finito de la música, un método semejante…