Ante la creciente demanda de oro de parte de quienes de ese modo tratan de protegerse de la volatilidad de las monedas y la incertidumbre en los mercados bursátiles y financieros del mundo, una empresa japonesa ha instalado frente a sus oficinas centrales una máquina dispensadora de oro en minúsculos lingotes que van desde un gramo hasta el equivalente a una onza.