Fernando Jiménez Espinoza trabajó en La Polar desde que tenía 16 años. Por tres lustros laboró jornadas de más de 12 horas hasta que un elevador de carga sin mantenimiento le arrebató la vida. “A veces no duermo pensando por qué le sucedió a él. Lo sigo extrañando“, dice con la voz entrecortada la madre de Fernando Jiménez Espinoza. Para ella el dolor de perder un hijo es imborrable; se…