No hace ni 18 meses que, preocupado por su entrenamiento para las Olimpíadas de Tokyo 2020 y en plena cuarentena por el coronavirus, el nadador británico Matthew Richards decidió comprar una piscina de lona para su jardín. Por eso no es difícil imaginar la emoción de sus padres cuando este miércoles ganó en los Juegos la prueba de estilo libre por equipos en los 200 metros, casi rompiendo el récord…