Desde la máquina de vapor y la electricidad hasta los ordenadores e Internet, los avances tecnológicos siempre han perturbado los mercados laborales, eliminando algunos puestos de trabajo y creando otros. “Inteligencia artificial” sigue siendo un término equivocado –los sistemas informáticos más inteligentes todavía no saben nada–, pero la tecnología ha alcanzado un punto de inflexión en el que está a punto de afectar a nuevas clases de empleos: artistas y…