El coronavirus ha logrado que los depredadores más peligrosos de estas tortugas marinas -los seres humanos- desaparezcan de la costa. Estos bellos animales por fin pueden poner huevos y tener a sus hijos en paz, los «monstruos» están en cuarentena. Desde niveles de contaminación reduciéndose drásticamente en todo el mundo hasta la reducción del hoyo en la capa de ozono, pasando por la suspensión de corridas de toros que le…