Has puesto tu mejor foto, has redactado un perfil verdaderamente vendedor, tienes cientos de amigos y un ‘top friends’ de lo más ‘cool’… Pero llega la hora de escribir el estado y echas todo eso a la papelera de reciclaje. Facebook no es Messenger y tampoco un diario en el que puedes escribir cada cosa que haces cada 10 minutos. Cuida tu imagen.