Japón envió a la criatura equivocada para erradicar las serpientes de una isla. El desastre fue tan grande que han tardado medio siglo en solucionarlo
Equivocar la especie que debía controlar a otra puede convertirse en un auténtico infierno. Una vez más, situaciones desesperadas llevan a medidas extremas. Salvar a una especie a veces implica “exterminar” otra. Lo hemos visto en Sudáfrica y su plan para aniquilar ratones, o inyectando material radioctivo en los cuernos de rinocerontes, los casos de caza al gato salvaje o el plan para exterminar medio millón de búhos. Sin embargo,…
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