La exigencia y el perfeccionismo son dos defectos muy valorados Y digo defectos porque terminan esclavizándonos. Nos someten a nivel de esfuerzo y competitividad que impiden que podamos vivir felices. Como todo, el éxito está en el término medio. Pero da la causalidad de que con la exigencia y con el perfeccionismo perdemos la virtuosidad de poder ponerles límites. Nos hemos educado en una sociedad competitiva. En la que el lema de “más es mejor” campa a sus anchas en el terreno profesional, personal, social. Las…