Cubre tus pies, no el mundo… “Un rey dijo una vez: quiero cubrir todas mis tierras con piel para que mi gente no camine entre piedras afiladas. Le sugirieron al soberano: ¿por qué mejor no solo cubre sus pies?» Y así nacieron las sandalias. La anécdota —cuya autoría habría que verificar, porque suele circular sin fuente precisa y aparece atribuida a distintas tradiciones orientales— encierra una lección que trasciende el…