Xania Monet y el día en que la música decidió prescindir del cuerpo
Durante años, la industria musical presumió que era “imposible” reemplazar el corazón humano que late detrás de un cantante. Que el talento, la formación, la experiencia y el sudor del escenario eran barreras infranqueables para cualquier tecnología. Y de pronto, llega Xania Monet: una voz que no existe, un rostro que no respira, una artista que no tiene cuerpo… pero sí contrato millonario. El caso es un terremoto. No solo…
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