El grafeno es un material que tiene muchos usos, gracias a su composición de una sola capa de átomos de carbono dispuestos en una red hexagonal. Esto le permite ser muy útil a la hora de crear diferentes dispositivos electrónicos como baterías, pantallas táctiles o celdas solares. Sin embargo, parece ser que ahora se ha descubierto un nuevo uso para este material: ayudar a que no se decoloren las obras…