La reciente discusión sobre la reforma al poder judicial ha desviado la atención de un tema mucho más importante para el futuro de México: la necesidad de una reforma política centrada en la ética y la civilidad. Es evidente que si no se mejora la calidad de nuestros políticos, no podremos aspirar a un gobierno que verdaderamente sirva al pueblo. ¿Cómo decía José Sabino Herrera antes de saltar del PRD…