Activistas acusan que al gobierno no le importan los usuarios de la droga porque son personas en situación de calle; también advierten un subregistro de consumo y muerte Raquel ha estado a punto de morir dos veces; la primera con una dosis de 30 mililitros que le metieron por la nariz y la segunda, con otra que ella misma se inyectó en una vena del cuello. “No sientes nada, nomás…