Poder decir adiós es crecer
En ocasiones es necesario aprender a decir adiós para que la vida siga su curso. Despedir un amor, un trabajo y hasta entender que los hijos se van, ayuda a madurar y a cerrar relaciones que, de mantenerse, son peligrosas. Hay momentos en los que la ambigüedad es la madre de todas los males. Como si la vida se pudiera suspender por temor a dar pasos difíciles pero…
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