Síguenos: 
  |  
La emoción, la razón y el corazón de la radio

La Elegía del Retorno, un poema para la CD MX y el 19 de septiembre

La Elegía del Retorno, un poema para la CD MX y el 19 de septiembre Compartido por:

La Elegia del Retorno (Luis G. Urbina)

Volveré a la ciudad que yo más quiero
después de tanta desventura; pero
ya seré en mi ciudad un extranjero.

A la ciudad azul y cristalina
volveré; pero ya la golondrina
no encontrará su nido en la ruina.

Volveré tras un año y otro año
de miseria y dolor. Como un extraño
han de verme pasar, solo y huraño.

Volveré por la noche. En la penumbra
miraré la ciudad que arde y deslumbra
como nube de chispas que se encumbra.

Buscaré un pobre lecho en la posada,
y mojaré de llanto la almohada
y me alzaré de prisa a la alborada.

Veré, a las luces de la aurora, inciertas,
las calles blancas, rígidas, desiertas,
los muros grises, las claustrales puertas.

Mis pasos sonarán en las baldosas
con graves resonancias misteriosas
y dulcemente me hablarán las cosas.

Desde el pretil del muro desconchado
los buenos días me dará el granado
y agregará: – ¡Por Dios, cómo has cambiado!
Y la ventana de burgués aliño,
dirá: – ¡Aquí te esperaba un fiel cariño!
Y el templo: – Aquí rezaste cuando niño.

Dirá la casa: – ¡Verme te consuela! -
¿Nunca piensas en mí? – dirá la escuela -
y – ¡Qué travieso fuiste! – la plazuela.

Y en esa soledad, que reverencio,
en la muda tragedia que presencio,
dialogaré con todo en el silencio.

Caminaré; caminaré … Y, serenas,
mis pasos seguirán, mansas y buenas,
como perros solícitos, las penas.

Y tornaré otra vez a la posada,
y esperaré la tarde sonrosada,
y saldré a acariciar con la mirada

la ciudad que yo amé desde pequeño,
la de oro claro, la de azul sedeño,
la de horizonte que parece ensueño.

¡Cómo en mi amargo exilio me importuna
la visión de mi valle, envuelto en luna,
el brillo del cristal de mi laguna,

el arrabal polvoso y solitario,
la fuente antigua, el tosco campanario,
la roja iglesia, el bosque milenario!

¡Cómo han sido mi angustia y mi desvelo,
el panorama de zafir, el hielo
de los volcanes decorando el cielo!

Veré las avenidas relucientes,
los parques melancólicos, las gentes
que ante mi pasarán indiferentes.

O tal vez sorprendido, alguien se asombre,
y alguien se esfuerce en recordar mi nombre,
y alguien murmure: ¡Yo conozco a ese hombre!

Iré como un sonámbulo: abstraído
en la contemplación de lo que he sido
desde la cima en que me hundió el olvido.

Iré sereno, resignado y fuerte,
mirando como transformó mi suerte
la ingratitud, más dura que la muerte.

Y en el jardín del beso y de la cita,
me sentaré en mi banca favorita,
por ver el cielo y descansar mi cuita.

Entre la sombra, me dirán las flores:
¿Por qué no te acompañan tus amores?
Tú eras feliz; resígnate; no llores.

Y en el jardín que la penumbra viste
podré soñar en lo que ya no existe,
y el corazón se sentirá más triste.

Evocaré los seres y las cosas,
y cantarán, con voces milagrosas,
las almas pensativas de las rosas.

Mas ni un mirar piadoso; ni un humano
acento, ni una amiga, ni un hermano,
ni una trémula mano entre mi mano.

Entonces, pensaré con alegría
en que me ha de cubrir, pesada y fría,
tierra sin flores, pero tierra mía.

Y tornaré de noche a la posada,
y, al pedir blando sueño a la almohada,
sintiendo irá la vida fatigada
dolor, tristeza, paz, olvido, nada …

Nacido en 1864 en la Ciudad de México y fallecido en Madrid, España, el 18 de noviembre de 1934.

Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria. Se relacionó con el poeta modernista Manuel Gutiérrez Nájera y con Justo Sierra, con quien trabajó en la Secretaría de Instrucción Pública. Se dedicó a la docencia y a la crítica teatral y musical para diversos periódicos. Durante la Revolución mexicana se trasladó a La Habana y a Madrid, donde murió, viajando también a Buenos Aires y a Italia.

Las contradicciones sobre su año de nacimiento son un anuncio de lo poco que se sabe de su infancia. Seguramente fue menesterosa, dada su orfandad, la urgencia con la que empezó a trabajar siendo muy joven, y las condiciones de vida durante el porfiriato.

La empresa editora Radionautas.org y Feeling.Mx revistas online, agradecen cada una de las opiniones y comentarios en este sitio. Gracias a la entusiasta participación de lectores y oyentes como tú, que ejercen la libertad de expresión en este portal, aportan un valor importante. Estamos convencidos que Internet es la herramienta mas democrática para practicar la libertad de expresión y servir como medio de crítica y opinión. Deja un mensaje escrito aquí o envía un correo electrónico con audio mp3 adjunto a: correo@maxfeeling.com
Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!

Comentarios

comentarios, agrega el tuyo.

PIDE TU MÚSICA: 5 canciones cada 20 min
COMPARTIR / RECOMENDAR:

Lo último

Cargado, espera un momento.

Visto hace un momento »