Asexuales: la vida sin sexo
Una persona asexual es alguien que «siente muy poca o ninguna atracción física hacia otras personas». Puede excitarse o no, pero no necesariamente necesita responder a ese impulso o deseo. ¿Cómo es la vida de un asexuado? ¿Por qué eligen no tener ningún tipo de relaciones o prácticas sexuales? Conoce estas y otras respuestas
Las personas asexuadas tienen las mismas necesidades emocionales que el resto de los mortales; pero, aunque a muchos les cueste creerlo, la mayoría de los asexuados eligen no tener si quiera el más mínimo roce con nadie. Así de simple: no les interesa el sexo.
Los asexuados consideran que tienen otra forma de identidad sexual a las ya conocidas. Ser asexuado no es haber dejado de tener sexo o nunca haber podido concretar la práctica ya sea por pánico a las relaciones o por ajustarse a principios morales o religiosos. Por esto último, precisamente, muchos asexuados insisten en diferenciarse de quienes practican el «celibato o la abstinencia».
«El celibato es una elección; ser asexuados es una orientación sexual», según promueven, una y otra vez, los defensores de quienes sienten que «no tiene ganas de tener sexo».
En pocas palabras, la diferencia entre la gente asexual y la sexual es que las atracciones de la gente sexual tienden a incluir el deseo de sexo, mientras que los deseos de los asexuales tienden hacia otras formas de intimidad.
En el foro de la página www.asexuality.org , se puede conocer en detalle lo que expresan los miembros de AVEN (Asexual Visibility and Education Network), la comunidad más grande de asexuados.
Hay asexuados que son felices solos o los que se nutren sólo de la relación con familiares o amigos íntimos. Pero también están los que buscan pareja. Las comunidades que los reunen funcionan, también, como «agencias para matrimonios que nunca se consumarán».
Muchos asexuales no hacen esa conexión entre amor y sexo, sienten que pueden expresar amor y sentir intimidad sin necesidad de tener sexo.
Hay parejas de asexuados, así como asexuados que conviven o se relacionan con quienes sí practican alguna forma de contacto o juego sexual.
Para muchos sexólogos «cuesta creer que un hombre y mujer, que nacen biológicamente determinados para ser hombre o mujer, elijan no manifestar su sexualidad»; así como se niegan a considerar a la «asexualidad» como una de las tres orientaciones habitualmente conocidas (hetero, homo o bisexual).
Suponen que la vida sexual o experiencias tempranas que hayan tenido estas personas son el motivo por el que toman la decisión de promover un nuevo patrón o comunidad sexual.
En las «comunidades o círculos de personas asexuadas», la mayoría alegan que han sido asexuados toda su vida y aseguran que esta es su identidad desde que tienen memoria.
Sólo una minoría confiesa que han sido asexuados por inhibición o porque decidieron recluirse del sexo hasta explorar y descubrir su auténtica sexualidad o su verdadero objeto de deseo. Otros promueven modas, en las que consideran que se pueden abandonar los placeres y vivir sin prácticas sexuales.
Ser o no ser
Las comunidades de asexuados postulan algunos principios, a modo de orientación, para quienes no terminan de definir su verdadera identidad sexual. Aunque en cada instancia, aclaran, una y otra vez, que estas sugerencias no pretenden etiquetar a nadie. Subrayan «es cada quién quien debe definirse de esta u otras formas».
Es probable, según «sus manifiestos», que una persona pueda ser asexuada cuando:
– Nadie le parece sexualmente atractivo
– Si alguien le parece atractivo, pero no siente deseos de tener sexo con él (sentir atracción por una o pocas personas, puede considerarse «baja intensidad sexual» y no es precisamente ser asexuado)
– No conectar el deseo con los cuerpos sino sentir una necesidad de estar cerca de alguien después de conocerlos como amigos
– Algunos asexuales se masturban por placer, pero no piensan en nada específicamente sexual, no sienten atracción o fantasean con un otro, como lo hacen las personas sexuales
– Algunos asexuales han tenido o participan de actividades sexuales, pero sólo lo hacen por curiosidad (no hay verdadero deseo o excitación por el otro u otros)
– Quien tiene atracción física por otra persona, pero decide no tener sexo, seguramente no sea «asexual», deberá preguntarse por qué ha optado por la abstinencia
– Ser impotente o tener problemas de erección o de eyaculación no significa ser asexual
– Quien quiera tener sexo y no pueda, seguramente, no es asexuado
Fuente: vanguardia.com.mx
Foto: Archivo vanguardia
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