¿Por qué el sueño se apodera de los estudiantes y oficinistas?
Un estudio reciente señala que la mala ventilación y la acumulación de dióxido de carbono en los puestos de trabajo y salones de clase es una de las causas por las que la gente cabecea en horas de la tarde.
Haber trasnochado o comido un gran almuerzo pueden ser motivos suficientes para que cualquiera sienta mucho sueño en un día laboral. Pero eso no lo es todo. Según una investigación dirigida por científicos de la Universidad del Estado de Nueva York y del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de la Universidad de California, los altos niveles de dióxido de carbono (CO2) que se acumulan en espacios cerrados como la oficina o el salón de clase, adormece a las personas, afecta su nivel de concentración y su habilidad para tomar las mejores decisiones.
La concentración normal de dióxido de carbono en un espacio abierto es de aproximadamente 380 partículas por millón (ppm), mientras que en lugares cerrados puede ser de miles. Según los expertos, en los edificios de oficinas el nivel de CO2 normalmente no supera los 1.000 ppm, pero en las salas de juntas sí. Por eso, cuando hay reuniones largas a la que asisten muchas personas, es común ver a más de uno durmiéndose.
Por su parte, en los salones de clase con frecuencia puede haber más de 1.000 ppm y ocasionalmente 3.000 ppm, especialmente cuando el curso es muy grande. Esto se debe a que la primera fuente de Co2 en un lugar cerrado es la gente.
Para evaluar los efectos que tenían los niveles de CO2 en los trabajadores y estudiantes, los investigadores evaluaron a un grupo de voluntarios. Con tan solo 1.000 ppm, el nivel normal de una oficina, los participantes mostraron un declive dramático en su rendimiento en seis de nueve tareas de sus quehaceres diarios.
Los resultados fueron sorprendentes, pues hasta ahora se pensaba que los efectos nocivos del CO2 se daban cuando el nivel oscilaba entre los 10.000 y 20.000 ppm. «Siempre ha existido el paradigma de que los niveles de CO2 de las oficinas no afectan a la gente», dijo William Fisk, coautor del estudio, pero la investigación demostró lo contrario. Los investigadores señalaron que es probable que sea una desventaja para los estudiantes que pasan sus días en salones de clase poco ventilados y con demasiados compañeros. El estudio fue publicado en la revista Environmental Health Perspectives.
Does carbon dioxide make you dumb?
A new study from the Department of Energy’s Lawrence Berkeley National Laboratory and the State University of New York, published in Environmental Health Perspectives, claims that “moderately high indoor concentrations of carbon dioxide (CO2) can significantly impair people’s decision-making performance.” This was a very small study consisting of just 22 college students ( 24 originally) who were divided into 6 groups, each of which stayed in a closed room for 2.5-hour stretches at various carbon dioxide concentrations for one day.
Results: “On nine scales of decision-making performance, test subjects showed significant reductions on six of the scales at CO2 levels of 1,000 parts per million (ppm) and large reductions on seven of the scales at 2,500 ppm.” However, while “most decision-making variables showed a decline with higher concentrations of CO2, …measures of focused activity improved.” The researchers also note “The strength of the effects at 2,500 ppm CO2 is so large for some metrics as to almost defy credibility, although it is possible that such effects occur without recognition in daily life.” (See Berkeley press release here and EHP press release here, Full EHP report here. )
There are some possible confounding factors which could effect the test results, but which the researchers did not discuss. Since each group went through three sessions in one day, results may partially depend on the order of concentrations used and the time of day. For instance, the subjects may be more fatigued during the last test of the day or may be drowsy just after lunch. There apparently was no control group. Each group was tested just once so there was no effort to see if group results were repeatable.
The Berkeley researchers note: “While the results need to be replicated in a larger study, they point to possible economic consequences of pursuing energy efficient buildings without regard to occupants.”
U.S. Navy submariners and astronauts would disagree with the results of this study. There has been abundant research on the physical and mental effects of carbon dioxide in enclosed spaces.
“Data collected on nine nuclear-powered ballistic missile submarines indicate an average CO2 concentration of 3,500 ppm with a range of 0-10,600 ppm, and data collected on 10 nuclear-powered attack submarines indicate an average CO2 concentration of 4,100 ppm with a range of 300-11,300 ppm.
Temas: Lawrence Berkeley, Universidad de California
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