Felix Baumgartner, un salto supersónico a la Historia
La caída libre está reconocida como un deporte extremo que, consiste en lanzarse desde un avión en vuelo y descender con el paracaídas cerrado hasta el límite permitido para abrirlo. El fundamento de este deporte considerado además, de alto riesgo, se encuentra básicamente en las leyes de la física relacionadas con la caída libre.
Los antecedentes de este deporte de alto riesgo, se encuentran en los paracaidistas militares, quienes necesariamente debían permanecer un tiempo mínimo expuestos al fuego enemigo. Según el el libro Guinness de los records, el ruso Eugene Andreev mantenía el récord oficial por la caída libre más larga después de recorrer 24 500 metros cerca de la ciudad de Sarátov el 1 de noviembre de 1962. Sin embargo, en la década de los 50, el capitán estadounidense Joseph Kittinger fue asignado a los Laboratorios de investigación médica aeroespacial, en Dayton, Ohio.
Como parte del Proyecto Excelsior de investigacíon de la caída libre desde mucha altura, Kittinger hizo una serie de tres saltos llevando trajes a presión. El primero, fue desde los 23 290 metros en noviembre de 1959. Ese salto casi se convierte en tragedia porque hubo un error en el equipo, que derivó en la pérdida de conocimiento de Kittinger. El paracaídas automático le salvó la vida y aterrizó en un edificio dando vueltas a 120 r.p.m.. La aceleración de sus extremidades llegó a superar 22 veces la de la gravedad, batiendo así un nuevo récord.
Tres semanas más tarde, volvió a saltar desde 22 770 metros. Por ese salto fue premiado con la medalla Leo Stevents de paracaidismo. El tercer y último salto lo realizó el 16 de agosto de 1960, cuando Kittinger realizó el salto desde el Excelsior III, un globo estratosférico lanzado a 31 330 metros de altura utilizando un pequeño parafrenos para estabilizarse. Cayó durante 4 minutos y 36 segundos y alcanzó una velocidad de 988 km/h antes de abrir su paracaídas a 4 270 m de altura. La presión de su guante derecho falló durante el ascenso y su mano se hinchó hasta alcanzar dos veces el tamaño normal.
Así, Kittinger batió los récords de subida en globo más alta, salto de paracaídas más alto, caída más larga (4 minutos) y velocidad más rápida alcanzada por el hombre en la atmósfera. Sin embargo, Felix Baumgartner, con su salto realizado este domingo desde 39 068 metros de altura convirtiéndose así, en el primer ser humano en romper la velocidad del sonido en caída libre. El globo estratosférico, había partido a las 15:30 GMT de Roswell, en el estado de Nuevo México.
http://www.youtube.com/watch?v=zwa7ywqFj98
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