La muerte y los impuestos… el uso político de ambos en México
Lorenzo Meyer cita una frase clásica de la cultura estadounidense: “Lo único seguro en la vida son la muerte y los impuestos”. Allá, la frase es casi un pilar filosófico: un recordatorio de que ningún ciudadano —rico, pobre, empresario o político— está por encima de la ley fiscal.
Pero esa frase, importada sin reflexión, se vuelve casi un chiste cuando se aplica en México.
Porque en Estados Unidos, guste o no su sistema, la estructura es clara:
– Pagan todos.
– Persiguen a todos.
– Y al que evade, lo sientan en el banquillo, aunque tenga millones y abogados de lujo. ¿Pregunten a Trump?

En México, en cambio, el pago de impuestos ha sido históricamente un acto de fe… o de suerte. Una ruleta donde algunos cargan con todo, muchos sobreviven en la informalidad, y unos cuantos, muy específicos, han vivido décadas convencidos de que la ley fiscal es opcional.
No escrita, no explícita, no legal… pero “entendible” en ese México de privilegios tácitos.
Por eso el caso de Ricardo Salinas no es un simple debate jurídico: es un espejo.
Un espejo incómodo que revela que aquí, durante mucho tiempo, hubo un país para todos y otro país para los que podían esquivar el sistema, amparados por lagunas, acuerdos invisibles o privilegios históricos.
Hoy, Meyer celebra que la Suprema Corte, en su nueva conformación, eliminó esa “excepción”. Pero ahí surge el verdadero punto de discusión:
¿Estamos ante un país que finalmente aplica la ley por igual… o ante un país donde la justicia ahora se usa como arma política según convenga?
Porque la frase “nadie está por encima de la ley” suena maravillosa…
hasta que te preguntas quién decide cuándo aplicarla y cuándo no.
La realidad es sencilla y brutal:
El dicho que Meyer cita pertenece a una nación con un sistema económico, político, legal y cívico que funciona bajo reglas más claras, aunque imperfectas.
En México, esas reglas se han torcido tantas veces que el debate ya no es si se deben pagar impuestos, sino si vivimos en un país donde las decisiones fiscales son justicia… o revancha.
Mientras la élite política festeja el golpe, la verdadera pregunta que debería hacer México es otra:
¿Será esta la nueva normalidad donde todos cumplen la ley… o solo la nueva versión de un viejo juego, pero con otros ganadores y otros castigados?
Hasta que esa respuesta no sea clara, la famosa frase seguirá siendo estadounidense.
Y México seguirá preguntándose cuándo llegará el día en que nuestras leyes sean tan inevitables como la muerte… y no tan negociables como la política.

Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!
Comentarios
Entrada anterior: Xania Monet y el día en que la música decidió prescindir del cuerpo
Siguiente entrada: Estrenamos el Podcast: SintonIA FeelingMx


