¿Culpables de su propia muerte? Las polémicas declaraciones de Alfonso Durazo
En un país marcado por la violencia y la impunidad, las palabras tienen un peso extraordinario, especialmente cuando provienen de figuras públicas encargadas de garantizar la seguridad y el bienestar de la ciudadanía. En este contexto, las recientes declaraciones del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, donde atribuye el 97.2% de los homicidios y desapariciones a las propias víctimas por «esmerarse en crear un entorno de riesgo», son no solo desafortunadas, sino profundamente irresponsables.
El 97.2% de las víctimas de homicidio se puso a sí misma en riesgo: Alfonso Durazo
El gobernador de Sonora sostuvo que tanto las víctimas de homicidio como de desaparición forzada "se esmeraron en el transcurso de su vida en crear un entorno de riesgo". https://t.co/onetK5fG63
— Proceso (@proceso) January 11, 2025
La afirmación de Durazo no solo minimiza la magnitud del problema de seguridad pública, sino que también culpabiliza a las víctimas, desviando la atención de las fallas estructurales en las instituciones responsables de protegerlas. En lugar de reconocer la falta de estrategia, recursos y eficacia en el combate al crimen organizado, estas declaraciones parecen más una estrategia para evadir responsabilidades que una reflexión seria sobre el problema.

El estilo surrealista de Alfonso Durazo
México enfrenta una crisis de violencia sin precedentes. Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública confirman que el país registra miles de homicidios dolosos y desapariciones forzadas al año. En muchos casos, las víctimas son personas que se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado o que, simplemente, vivían en comunidades azotadas por el crimen organizado. ¿Realmente es justo señalar que estas personas «eligieron» exponerse al peligro?
Más allá de la insensibilidad evidente, esta postura es preocupante porque desincentiva la rendición de cuentas. Si el discurso oficial responsabiliza a las víctimas, entonces las autoridades pueden fácilmente justificar su inacción, su incapacidad para prevenir delitos y su falta de estrategias efectivas para atacar las raíces de la violencia.
Además, las palabras del gobernador invisibilizan el contexto de vulnerabilidad social que millones de mexicanos enfrentan día a día. ¿Qué alternativas tienen quienes viven en comunidades controladas por el narco? ¿Qué opciones quedan para quienes trabajan en sectores informales donde la extorsión es regla? Decir que las víctimas «se esmeraron en crear un entorno de riesgo» es desconocer la complejidad de la vida en México y simplificar una problemática que requiere un análisis mucho más profundo.
El reto de la seguridad pública en México no puede enfrentarse con señalamientos, culpabilización ni evasivas. Lo que se necesita son políticas integrales, recursos suficientes y una voluntad real de cambiar las condiciones que perpetúan la violencia. Los ciudadanos no deberían cargar con la culpa de un problema estructural; es deber del gobierno protegerlos, no acusarlos.
Al gobernador Alfonso Durazo le corresponde rectificar sus palabras y asumir con seriedad su responsabilidad. La seguridad no es un favor, es un derecho humano, y las autoridades tienen la obligación de garantizarlo. Señalar a las víctimas no solo es inaceptable, es un acto de revictimización que México no puede permitirse.
Temas: Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, se puso a sí misma en riesgo, víctimas de homicidio
Por el respeto a esta libertad de todos, debemos informarte que Feeling.Mx y Radionautas.org se reservan el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley y la dignidad de terceros. ¡Gracias por tu aportación!


