{"id":8907,"date":"2011-06-12T22:07:02","date_gmt":"2011-06-13T05:07:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/?p=8907"},"modified":"2011-06-12T23:11:42","modified_gmt":"2011-06-13T06:11:42","slug":"jovenes-experimentan-la-vida-sin-tecnologia-por-seis-meses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/8907\/jovenes-experimentan-la-vida-sin-tecnologia-por-seis-meses.html","title":{"rendered":"J\u00f3venes experimentan vida sin tecnolog\u00eda por seis meses"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/feeling.com.mx\/img\/2011\/06\/apple-iphone.gif\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/feeling.com.mx\/img\/2011\/06\/apple-iphone.gif\" alt=\"apple-iphone\" width=\"300\" height=\"495\" class=\"alignright size-full wp-image-8919 img-responsive \" \/><\/a>Susan Maushart vivi\u00f3 el sue\u00f1o de todo padre moderno: Desconect\u00f3 a sus hijos adolescentes.<\/p>\n<p>Durante seis meses, Maushart quit\u00f3 la internet, la televisi\u00f3n, los iPods, los celulares y los juegos de v\u00eddeo. El fantasmag\u00f3rico brillo de las pantallas dej\u00f3 de iluminar la sala de estar. Los aparatos electr\u00f3nicos ya no sonaban por la noche, como \u00abgrillos mal\u00e9ficos\u00bb. Y ella dej\u00f3 de llevar su iPhone al ba\u00f1o.<\/p>\n<p>El resultado de lo que Maushart llama \u00abEl Experimento\u00bb fue una inmersi\u00f3n en la vida real.<\/p>\n<p>Como Maushart explica en un libro publicado en Estados Unidos y llamado \u00abThe Winter of Our Disconnect\u00bb (El invierno de nuestra desconexi\u00f3n), ella y sus hijos redescubrieron placeres simples, como juegos de tablero, libros, viejas fotos, cenas familiares y escuchar m\u00fasica juntos, en lugar de cada uno conectado a su propio iPod.<\/p>\n<p>Su hijo Bill, un adicto a los juegos de v\u00eddeo, llen\u00f3 su tiempo libre tocando saxof\u00f3n. \u00abCambi\u00f3 Grand Theft Auto por las obras de Charlie Parker\u00bb, escribi\u00f3 Maushart. Bill dice que El Experimento fue meramente la chispa, y que \u00e9l habr\u00eda vuelto a la m\u00fasica tarde o temprano. Sea lo que haya sido, \u00e9l se dedic\u00f3 tan seriamente al saxof\u00f3n que cuando se acab\u00f3 la veda electr\u00f3nica, vendi\u00f3 su consola de juegos y ahora estudia m\u00fasica en la universidad.<\/p>\n<p>La hija mayor de Maushart, Anni, estaba menos \u00abconectada\u00bb y le\u00eda m\u00e1s que sus hermanos, as\u00ed que su transici\u00f3n fue la m\u00e1s f\u00e1cil. Sus amigos pensaron que la prohibici\u00f3n era \u00abcool\u00bb. Cuando necesitaba computadoras para hacer las tareas escolares, iba a la biblioteca. Incluso ahora, pasa tiempo sin conectarse a Facebook.<\/p>\n<p>La hija menor de Maushart, Sussy, fue la que tuvo mayores dificultades. Maushart hab\u00eda decidido permitir el uso de internet, TV y otros aparatos electr\u00f3nicos fuera de la casa, y Sussy inmediatamente adopt\u00f3 esa opci\u00f3n, tomando su laptop y mud\u00e1ndose con su padre \u201del ex esposo de Maushart\u201d por seis semanas. Cuando regres\u00f3 a la casa de su madre, se pasaba horas hablando por el tel\u00e9fono de l\u00ednea fija.<\/p>\n<p>Pero la privaci\u00f3n electr\u00f3nica tuvo su impacto de todas formas: Las calificaciones de Sussy mejoraron considerablemente. Maushart escribi\u00f3 que sus hijos \u00abse despertaron lentamente del estado de cognitus interruptus que hab\u00eda caracterizado muchas de sus horas de vigilia, y se volvieron mejores pensadores\u00bb.<\/p>\n<p>Maushart decidi\u00f3 desconectar a la familia porque los muchachos de 14, 15 y 18 a\u00f1os cuando comenz\u00f3 El Experimento\u201d no s\u00f3lo usaban los medios, \u00abviv\u00edan en ellos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abNo se acordaban de la \u00e9poca antes del correo electr\u00f3nico, o los mensajes instant\u00e1neos, o Google\u00bb, escribi\u00f3.<\/p>\n<p>Al igual que muchos adolescentes, no pod\u00edan hacer sus tareas escolares sin escuchar m\u00fasica, actualizar sus p\u00e1ginas en Facebook e intercambiar mensajes instant\u00e1neos\u00bb. Las ni\u00f1as se hab\u00edan vuelto \u00abmeros accesorios de su propio perfil en las redes sociales, como si la vida real fuese un ensayo con vestuario para la pr\u00f3xima actualizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Maushart admite haber sido tan adicta como sus hijos. Neoyorquina de nacimiento, vivi\u00f3 en Perth, Australia, cerca de su ex esposo, y curaba su nostalgia con podcasts desde Estados Unidos. Su mayor reto durante El Experimento fue \u00ababandonar la falsa ilusi\u00f3n de avestruz de que enterrar la cabeza en informaci\u00f3n y entretenimiento de mi pa\u00eds era tan bueno como estar all\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Maushart comenz\u00f3 El Experimento con una medida dr\u00e1stica: Cort\u00f3 completamente la electricidad durante unas pocas semanas, us\u00f3 velas en lugar de bombillas, tom\u00f3 duchas fr\u00edas y comi\u00f3 alimentos guardados en hieleras. Cuando se acab\u00f3 el apag\u00f3n, Maushart esperaba que la reacci\u00f3n de aprecio por la electricidad suavizar\u00eda la transici\u00f3n de sus hijos a la vida sin Google ni celulares.<\/p>\n<p>Como resultado de El Experimento, Maushart hizo un cambio importante en su propia vida. En diciembre, se mud\u00f3 de regreso a Longs Island, Nueva York, con Sussy. Por supuesto, la mudada perpetu\u00f3 la necesidad de Maushart de vivir en dos lugares a la vez: Mantuvo su trabajo como columnista de un diario australiano y est\u00e1 \u00abviviendo en Skype\u00bb, porque sus otros dos hijos se quedaron en Australia estudiando la universidad. Ir\u00f3nicamente, la internet alivio la transici\u00f3n a Estados Unidos para Sussy, que us\u00f3 Facebook para establecer amistad con ni\u00f1os en su nueva escuela antes de llegar.<\/p>\n<p>Maushart entiende que vivir totalmente desconectado por seis meses no es algo realista para la mayor\u00eda de la gente.<\/p>\n<p>Pero alienta a las familias a desconectarse peri\u00f3dicamente. \u00abUna forma de hacerlo es establecer un d\u00eda a la semana sin pantallas. No como castigo, sino como algo especial\u00bb, dice. \u00abNo hay un ni\u00f1o en el planeta que no preferir\u00eda jugar un juego de tablero que sentarse frente a su computadora\u00bb.<\/p>\n<p>Fuente: AP<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Susan Maushart vivi\u00f3 el sue\u00f1o de todo padre moderno: Desconect\u00f3 a sus hijos adolescentes.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[29,24,48087],"tags":[3951,828,829],"views":321,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8907"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8907"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8907\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}