{"id":66902,"date":"2020-02-10T15:59:52","date_gmt":"2020-02-10T23:59:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/?p=66902"},"modified":"2020-02-10T15:59:52","modified_gmt":"2020-02-10T23:59:52","slug":"ya-conoces-el-realismo-depresivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/66902\/ya-conoces-el-realismo-depresivo.html","title":{"rendered":"\u00bfYa conoces \u00abEl realismo depresivo\u00bb?"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Una nueva corriente fil\u00f3sofica y psicol\u00f3gica&#8230;<\/strong><\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/66902\/ya-conoces-el-realismo-depresivo.html\/1-41\" rel=\"attachment wp-att-66909\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-66909 img-responsive \" src=\"http:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2020\/02\/119-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" \/><\/a>Una tendencia, a camino entre la filosof\u00eda y la psiquiatr\u00eda, ha emergido en los \u00faltimos tiempos como respuesta a la exigencia de que debemos de estar satisfechos para siempre.<\/p>\n<p>En la fant\u00e1stica pel\u00edcula de &#8216;Melancholia&#8217; (Lars Von Trier, 2011) una estelar\u00a0Kristen Dunst\u00a0empuja a su hermana en la ficci\u00f3n (interpretada por\u00a0Charlotte Gainsbourg) y a su sobrino a permanecer bajo <em><strong>\u201cuna cueva m\u00e1gica\u201d<\/strong><\/em> construida por cuatro ramas.\u00a0El Apocalipsis\u00a0va a llegar de forma inminente.<\/p>\n<p>Esta escena cinematogr\u00e1fica final nos desvela una peculiar raz\u00f3n de ser frente a la tragedia que supone el hecho de saber que el mundo se acaba: el personaje de Dunst, al contrario que su hermana, sufre de\u00a0una fuerte neurosis\u00a0con tintes depresivos que ha llevado su vida familiar a la ruina.<\/p>\n<p>Pero es precisamente esa pulsi\u00f3n de muerte, esas ganas de que todo termine de una vez,\u00a0la que le despierta y concede cierto hero\u00edsmo al final de la pel\u00edcula, al menos el suficiente como para\u00a0salvar a su familia de ellos mismos frente al desastre.<\/p>\n<p>Minutos antes, el marido se ha escondido en el granero y toma un frasco de pastillas que le hacen perder el conocimiento al instante para as\u00ed no tener que presenciar el final. \u00c9l era el protagonista que acarreaba\u00a0el papel racional y vitalista de la pel\u00edcula, reprendiendo varias veces a Dunst por\u00a0su err\u00e1tico comportamiento.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el mundo se acaba y parece que todo adquiere una perspectiva mucho m\u00e1s lejana: los sue\u00f1os, las aspiraciones y las riquezas materiales se desvanecen a medida que pasan los minutos, ya no tienen ninguna validez, pues la muerte instaura su verdad demoledora y absoluta.\u00a0Para\u00a0los humanos, la vida parece ya no tener sentido:\u00a0se va a acabar.<\/p>\n<p><em><strong>\u00abEn nuestro mundo, la psicolog\u00eda llena un vac\u00edo dejado por la religi\u00f3n, sirve para dar explicaciones y esperanza de una vida mejor\u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Esta actitud de Dunst que supo representar tan bien el director, aquejado tambi\u00e9n de diversas\u00a0dolencias mentales y trastornos depresivos,\u00a0ha tomado forma en los \u00faltimos a\u00f1os hasta el punto de que algunos autores, fil\u00f3sofos e investigadores, contemplen con no tan malos ojos\u00a0<strong>la condici\u00f3n del deprimido<\/strong>, sobre todo en oposici\u00f3n a\u00a0la noci\u00f3n de felicidad\u00a0que se ha constituido como\u00a0imposici\u00f3n categ\u00f3rica total\u00a0dentro del sistema productivo capitalista.<\/p>\n<p><strong>Un mundo lleno de sonrisas<\/strong><\/p>\n<p><strong>La felicidad como sentimiento de afirmaci\u00f3n personal\u00a0<\/strong>que se deja relucir en todas las relaciones sociales existentes: en el plano laboral (nadie quiere a un deprimido de empleado por\u00a0el temor a que se coja bajas m\u00e9dicas, o voluntarias, o en cualquier caso que no resulte proactivo), en el plano virtual (la mayor\u00eda de las fotos y contenidos que se suben a plataformas como Facebook o\u00a0<strong>Instagram<\/strong>\u00a0poseen el af\u00e1n de\u00a0<strong>demostrar \u00e9xito y satisfacci\u00f3n, opulencia y exclusividad<\/strong>) o en el plano relacional o afectivo (vivimos tan dentro de la cadena que no podemos dedicar ni un solo segundo a ese tipo de personas que parecen estar desligadas de ella).<\/p>\n<p>Estos aspectos son algunos de los que se denuncian en &#8216;Happycracia&#8217;, de\u00a0<strong>Edgar Cabanas y Eva Illouz,<\/strong>\u00a0quienes aseguran que la felicidad se muestra como una especie de decisi\u00f3n individual por la que,\u00a0<strong>si no eres feliz, es porque no quieres.\u00a0<\/strong>Al igual que si no has conseguido el trabajo de tus sue\u00f1os (en este caso porque no te has esforzado lo suficiente) o est\u00e1s enfermo (no te has cuidado tanto como deber\u00edas).<\/p>\n<p>Pero,\u00a0<strong>\u00bfqu\u00e9 es la depresi\u00f3n?<\/strong>\u00a0\u00bfEn qu\u00e9 se diferencia de la tristeza com\u00fan que todos sentimos en ciertos momentos de nuestra vida? Para saberlo, habr\u00eda que acudir a la etimolog\u00eda. La palabra y su uso emergieron con\u00a0<strong>el auge de las disciplinas psicoanal\u00edticas del siglo XIX.<\/strong>\u00a0Antes, el t\u00e9rmino que refer\u00eda a esta condici\u00f3n era el de \u00ab<strong>melancol\u00eda\u00bb<\/strong>\u00a0(curiosamente, la obra de Von Trier se titula as\u00ed), y \u201cdepresi\u00f3n\u201d, solo era su s\u00edntoma, cuando en la actualidad parece ser lo contrario. Dependiendo de los autores a los que se consulte, el motivo de esta inversi\u00f3n sem\u00e1ntica es diferente.<\/p>\n<p><strong>Contra la psiquiatr\u00eda y sus terapias<\/strong><\/p>\n<p>Una de las m\u00e1s interesantes es la del psicoanalista brit\u00e1nico\u00a0<strong>Darian Leader,<\/strong>\u00a0presidente del College of Psychoanalysts, quien recoge la tradici\u00f3n de otros pensadores\u00a0<strong>como Michel Foucault,\u00a0<\/strong>por la cual la cl\u00ednica psiqui\u00e1trica no es m\u00e1s que otro dispositivo de poder biopol\u00edtico que instaura\u00a0un sentido de dominaci\u00f3n.\u00a0<em><strong>\u201cLa depresi\u00f3n aqu\u00ed es concebida como un problema biol\u00f3gico, parecido a una infecci\u00f3n bacteriana. La cual requiere un remedio biol\u00f3gico espec\u00edfico. Los pacientes deben ser devueltos a sus estados anteriores, productivos y felices. En otras palabras, la exploraci\u00f3n de la interioridad humana est\u00e1 siendo reemplazada con una idea fija de\u00a0higiene mental.\u00a0Hay que eliminar el problema, m\u00e1s que comprenderlo\u201d,<\/strong><\/em> escribe Leader en su libro &#8216;La moda negra: duelo, melancol\u00eda y depresi\u00f3n&#8217; (2012), en un fragmento recogido de un gran art\u00edculo sobre el tema en &#8216;Reflexiones Marginales&#8217;.<\/p>\n<p><em><strong>\u00abPara Freud, su misi\u00f3n consist\u00eda en ayudar a los pacientes a aceptar y reflexionar sobre el infierno que supon\u00eda la vida\u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong>Julie Reshe,\u00a0<\/strong>fil\u00f3sofa y psicoanalista de la Universidad de Tyunmen en Siberia, recoge una idea clave en un estudio acad\u00e9mico publicado en &#8216;Aeon&#8217; que no solo nos invita a pensar, sino que de alguna forma refrenda la teor\u00eda de la psiquiatr\u00eda como dispositivo de control de los cuerpos y los deseos humanos mal dirigidos:<em><strong> \u201cLas ra\u00edces de la tendencia moderna a la positividad pueden encontrarse en el pasado religioso,\u00a0que una vez proporcion\u00f3 a las personas ciertas pautas para la vida y la noci\u00f3n de salvaci\u00f3n, ofreciendo una imagen s\u00f3lida del mundo con un final feliz. En nuestro mundo secular,\u00a0la psicolog\u00eda llena un vac\u00edo dejado por la religi\u00f3n, sirve para dar explicaciones y esperanza en una vida mejor\u201d,<\/strong><\/em> escribe, dejando bien claro su pasado como paciente de depresi\u00f3n. En este sentido, hoy en d\u00eda cabr\u00eda comparar el mundo de la literatura de autoayuda con los viejos catecismos como torpes formas de aliviar una desesperaci\u00f3n imposible de aliviar, como tambi\u00e9n pensar\u00eda el fil\u00f3sofo\u00a0<strong>Kierkegaard<\/strong>.<\/p>\n<p>Reshe no habla desde la fr\u00eda objetividad,\u00a0sino que tambi\u00e9n se reconoce a s\u00ed misma como paciente y v\u00edctima del sistema psiqui\u00e1trico, habiendo combatido con los cuadros depresivos durante toda su vida. As\u00ed, por ejemplo, critica los tratamientos a los que se somete a los pacientes,\u00a0la terapia cognitiva conductual (TCC), como una especie de sesi\u00f3n teatral en la que vas a escuchar lo que quieres escuchar por parte de una figura de rigor que ejerce de sacerdote de los nuevos tiempos o gu\u00eda espiritual: es decir, un psiquiatra. Tambi\u00e9n cita a\u00a0<strong>Freud<\/strong>, el cual despu\u00e9s de haber estructurado un pensamiento s\u00f3lido y firme sobre la psique humana, acababa reconociendo que <em><strong>\u201cla neurosis es una mentira\u201d<\/strong><\/em> o que <em><strong>\u201cel psicoanalisis como terapia no tiene ning\u00fan valor\u201d<\/strong><\/em>. En este sentido, la fil\u00f3sofa afirma: <em><strong>\u201cPara Freud, su misi\u00f3n consist\u00eda en ayudar a los pacientes a aceptar y reflexionar sobre\u00a0el infierno que supon\u00eda la vida.\u00a0No m\u00e1s all\u00e1, sino aqu\u00ed, en la Tierra\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong>El nacimiento del \u201crealismo depresivo\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Un &#8216;paper&#8217; titulado\u00a0&#8216;\u00bfM\u00e1s triste pero m\u00e1s sabio?&#8217; y publicado por los psic\u00f3logos estadounidenses\u00a0<strong>Lauren Alloy y Lyn Yvonne Abramson<\/strong>\u00a0profundizaba en la rama psicol\u00f3gica que se centra en la tradici\u00f3n filos\u00f3fica pesimista para exponer ciertos aspectos <em><strong>\u201c\u00fatiles\u201d<\/strong><\/em> de la depresi\u00f3n, si es que verdaderamente se puede sacar algo provechoso. En este sentido, la enfermedad concede a sus pacientes la facultad de ser m\u00e1s realistas, y por tanto, m\u00e1s sabios respecto al mundo que les rodea.<\/p>\n<p><strong>Las personas felices son m\u00e1s propensas a dejarse guiar por los estereotipos, a seguir la corriente:<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed, en un experimento realizado en estudiantes, los investigadores demostraron que los menos melanc\u00f3licos eran m\u00e1s propensos a vivir bajo una falsa ilusi\u00f3n de control sobre s\u00ed mismos basada en\u00a0el autoenga\u00f1o en aras de mejorar su autoestima.\u00a0Esta hip\u00f3tesis del realista deprimido, apunta Resche, <em><strong>\u201cno deja de ser conflictiva, porque pone en tela de juicio los principios del TCC\u201d,<\/strong><\/em> lo que quiere decir que de ninguna forma ser\u00eda tolerada por la psiquiatr\u00eda m\u00e1s ortodoxa.<\/p>\n<p>El <em><strong>\u201crealismo depresivo\u201d<\/strong><\/em>\u00a0se trata, pues, de una corriente de pensamiento a camino entre la filosof\u00eda y la psiquiatr\u00eda, que desdice los preceptos de ambas o se origina a ra\u00edz de una intersecci\u00f3n de las mismas. Hay m\u00e1s estudios.\u00a0Joseph Forgas,\u00a0psic\u00f3logo social, demostr\u00f3 en\u00a0una investigaci\u00f3n\u00a0que esa tristeza patol\u00f3gica\u00a0fomenta el pensamiento cr\u00edtico en los individuos:<em><strong>\u00a0\u201cayuda a reducir los prejuicios, mejorar la atenci\u00f3n, aumentar la perseverancia y, en general, promueve un estilo de pensamiento m\u00e1s esc\u00e9ptico\u00bb.<\/strong> <\/em>En definitiva, \u201c<em><strong>las personas felices son m\u00e1s propensas a dejarse guiar por los estereotipos,\u00a0a seguir la corriente\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Otra de las paradojas m\u00e1s llamativas de este\u00a0<em><strong>\u201crealismo depresivo\u201d<\/strong><\/em> es la posibilidad de que se trate de un mecanismo mental de car\u00e1cter evolutivo. Como que esa tristeza fuera semejante a la fiebre que provoca una infecci\u00f3n biol\u00f3gica en el cuerpo. A partir de esta met\u00e1fora, algunos pensadores aseveran que\u00a0la causa de la enfermedad no es para nada la fiebre, sino uno de los s\u00edntomas. Por tanto, <strong><em>\u201cla fiebre no es producto del mal funcionamiento biol\u00f3gico, sino un mecanismo para combatir a la infecci\u00f3n, aunque sea desagradable\u201d.<\/em><\/strong> Del mismo modo,\u00a0<strong><em>\u201cla rumia depresiva podr\u00eda ser una herramienta\u00a0de an\u00e1lisis de problemas que esperan resolverse\u201d,<\/em><\/strong> concluye Reshe.<\/p>\n<p><strong>Una \u00e9tica de los cuidados<\/strong><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el personaje de Dunst en <em><strong>&#8216;Melancholia&#8217;<\/strong><\/em>, incapacitado para llevar lo que se dice una vida convencional,\u00a0lanza un mensaje amargo\u00a0a las almas presas de estos tiempos tan acelerados. Lo m\u00e1s importante, al fin y al cabo, son\u00a0los cuidados que mantenemos entre nosotros, aunque en muchos casos consistan en una humilde y fr\u00e1gil estructura fabricada con cuatro palos de madera para resguardarse de un hurac\u00e1n que promete llevarse todo por delante.\u00a0Como dec\u00eda la fil\u00f3sofa espa\u00f1ola Marina Garc\u00e9s,\u00a0este es el progreso de una vida sana y <em><strong>\u201cfeliz\u201d<\/strong><\/em> con los dem\u00e1s, hacia el que hay que apuntar,\u00a0la verdadera revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>FUENTE:\u00a0<a title=\"Ver fuente completa\" href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/alma-corazon-vida\/2020-02-10\/salud-depresion-tristeza-melancolia-enfermedad_2441320\/?fbclid=IwAR1Z9a6ZXaTrfTKItJSXsv3K4nSHRZrIeZ6541dgfu8_WAZgPeoa2Lote6g\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">elconfidencial.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva corriente fil\u00f3sofica y psicol\u00f3gica&#8230; Una tendencia, a camino entre la filosof\u00eda y la psiquiatr\u00eda, ha emergido en los \u00faltimos tiempos como respuesta a la exigencia de que debemos de estar satisfechos para siempre. 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