{"id":30837,"date":"2014-03-17T13:14:37","date_gmt":"2014-03-17T20:14:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/?p=30837"},"modified":"2014-03-17T13:14:37","modified_gmt":"2014-03-17T20:14:37","slug":"10-razones-para-no-darle-un-dispositivo-electronico-a-tu-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/30837\/10-razones-para-no-darle-un-dispositivo-electronico-a-tu-hijo.html","title":{"rendered":"10 razones para no darle un dispositivo electr\u00f3nico a tu hijo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/feeling.com.mx\/img\/2014\/03\/tablets-ninos-300x224.jpg\" alt=\"\" title=\"tablets-ninos\" width=\"300\" height=\"224\" class=\"alignleft size-medium wp-image-30840 img-responsive \" \/>La Academia Americana de Pediatr\u00eda (American Academy of Pediatrics) y la Sociedad Canadiense de Pediatr\u00eda (Canadian Society of Pediatrics) afirman que los ni\u00f1os de hasta dos a\u00f1os no deber\u00edan estar expuestos a ning\u00fan tipo de tecnolog\u00eda, que los ni\u00f1os de entre tres y cinco deber\u00edan tener un acceso restringido de solo una hora al d\u00eda, y que entre los seis y los 18 a\u00f1os, los ni\u00f1os deber\u00edan acceder durante un m\u00e1ximo de dos horas al d\u00eda (AAP 2001\/13, CPS 2010). Los ni\u00f1os y los j\u00f3venes utilizan la tecnolog\u00eda entre 4 y 5 veces m\u00e1s del tiempo aconsejado, lo que puede acarrear consecuencias nefastas (Kaiser Foundation 2010, Active Healthy Kids Canada 2012). <\/p>\n<p>Los dispositivos port\u00e1tiles (tel\u00e9fonos, tabletas y juegos electr\u00f3nicos) han incrementado de una forma espectacular la accesibilidad y el uso de la tecnolog\u00eda, sobre todo en ni\u00f1os (Common Sense Media, 2013). Como terapeuta ocupacional, apelo a padres, profesores y gobiernos para que proh\u00edban que los ni\u00f1os menores de 12 a\u00f1os usen todos estos artilugios. Aqu\u00ed ten\u00e9is 10 motivos de peso para llevar a cabo esta prohibici\u00f3n. Visitad zonein.ca para consultar la investigaci\u00f3n que se cita.<\/p>\n<p><strong>1. Un crecimiento r\u00e1pido del cerebro<\/strong><br \/>\nDesde el nacimiento hasta los dos a\u00f1os, el cerebro del ni\u00f1o triplica su tama\u00f1o, y contin\u00faa en ese estado de r\u00e1pido desarrollo hasta los 21 a\u00f1os (Christakis 2011). Los est\u00edmulos ambientales, o la falta de ellos, son los que determinan el desarrollo del cerebro a esta edad temprana. Se ha demostrado que la estimulaci\u00f3n que recibe un cerebro en desarrollo provocada por la sobreexposici\u00f3n a la tecnolog\u00eda (m\u00f3viles, internet, iPads, televisi\u00f3n) est\u00e1 asociada con un d\u00e9ficit de atenci\u00f3n y de funci\u00f3n ejecutiva, retrasos cognitivos, aprendizaje disociado, una mayor impulsividad y una menor capacidad de autocontrol.<\/p>\n<p><strong>2. Desarrollo m\u00e1s lento<\/strong><br \/>\nEl uso de la tecnolog\u00eda restringe nuestros movimientos, lo que puede causar un desarrollo m\u00e1s lento. En la actualidad, uno de cada tres ni\u00f1os llega a la escuela con un retraso en el desarrollo, lo que afecta de forma negativa a su aprendizaje y sus resultados acad\u00e9micos (HELP EDI Maps 2013). El movimiento potencia la capacidad de atenci\u00f3n y de aprendizaje (Ratey 2008). El uso de la tecnolog\u00eda a una edad inferior a los 12 a\u00f1os va en detrimento del desarrollo cognitivo del ni\u00f1o (Rowan 2010).<\/p>\n<p><strong>3. Epidemia de obesidad<\/strong><br \/>\nEl tiempo dedicado a la televisi\u00f3n y a los videojuegos est\u00e1 relacionado con el aumento de la obesidad (Tremblay 2005). Entre los ni\u00f1os que tienen acceso a la tecnolog\u00eda desde su habitaci\u00f3n, la obesidad ha aumentado en un 30% (Feng 2011). Uno de cada cuatro ni\u00f1os canadienses y uno de cada tres estadounidenses son obesos (Tremblay 2011). El 30% de los ni\u00f1os con obesidad desarrollar\u00e1 diabetes; adem\u00e1s, las personas obesas tienen m\u00e1s riesgo de sufrir un derrame cerebral o un ataque al coraz\u00f3n prematuro, lo cual reduce dram\u00e1ticamente la esperanza de vida (Center for Disease Control and Prevention, 2010). Probablemente, debido en gran parte a este aumento de la obesidad, los ni\u00f1os del siglo XXI sean la primera generaci\u00f3n que no vivir\u00e1 m\u00e1s que sus padres (Professor Andrew Prentice, BBC News 2002).<\/p>\n<p><strong>4. Falta de sue\u00f1o<\/strong><br \/>\nEl 60% de los padres no supervisa el uso que hacen sus hijos de la tecnolog\u00eda, y el 75% de los ni\u00f1os tiene acceso a la tecnolog\u00eda en su cuarto (Kaiser Foundation 2010). El 75% de los ni\u00f1os de edades comprendidas entre los 9 y los 10 a\u00f1os duerme menos de lo que necesita, hasta el punto de que afecta de forma negativa a sus notas (Boston College 2012).<\/p>\n<p><strong>5. Enfermedad mental<\/strong><br \/>\nSe est\u00e1 estudiando el uso excesivo de la tecnolog\u00eda como posible factor del aumento de los porcentajes de depresi\u00f3n, ansiedad, trastornos afectivos, d\u00e9ficit de atenci\u00f3n, des\u00f3rdenes bipolares, psicosis y otros comportamientos problem\u00e1ticos en los ni\u00f1os (Bristol University 2010, Mentzoni 2011, Shin 2011,Liberatore 2011, Robinson 2008). A uno de cada seis ni\u00f1os canadienses se le ha diagnosticado una enfermedad mental, y muchos de ellos consumen una peligrosa medicaci\u00f3n psicotr\u00f3pica (Waddell 2007).<\/p>\n<p><strong>Actitud agresiva<\/strong><br \/>\nUn contenido multimedia violento puede provocar agresividad infantil (Anderson, 2007). Los ni\u00f1os peque\u00f1os cada vez est\u00e1n m\u00e1s expuestos a la violencia f\u00edsica y sexual en los medios de comunicaci\u00f3n de hoy en d\u00eda. El videojuego Grand Theft Auto V muestra sexo expl\u00edcito, asesinatos, violaciones, torturas y mutilaci\u00f3n, al igual que muchas pel\u00edculas y programas de televisi\u00f3n. Estados Unidos ha clasificado la violencia en los medios como un \u00abriesgo para la salud p\u00fablica\u00bb, debido al aumento de casos de violencia infantil (Huesmann 2007). La prensa informa del incremento de restricciones y del uso de salas de aislamiento con ni\u00f1os que muestran una violencia descontrolada.<\/p>\n<p><strong>7. Demencia digital<\/strong><br \/>\nLa velocidad de los contenidos multimedia puede contribuir a un d\u00e9ficit de atenci\u00f3n, as\u00ed como a una menor capacidad de concentraci\u00f3n y de retenci\u00f3n, ya que el cerebro interrumpe las v\u00edas neuronales que van hacia el c\u00f3rtex frontal (Christakis 2004, Small 2008). Los ni\u00f1os que no saben prestar atenci\u00f3n no pueden aprender.<\/p>\n<p><strong>8. Adicciones<\/strong><br \/>\nA medida que los padres van dependiendo m\u00e1s de la tecnolog\u00eda, se van desprendiendo m\u00e1s de sus hijos. A falta del apego parental, los ni\u00f1os despegados suelen crear una dependencia hacia los dispositivos electr\u00f3nicos, lo que puede derivar en una adicci\u00f3n (Rowan 2010). Uno de cada once ni\u00f1os de entre 8 y 18 a\u00f1os es adicto a la tecnolog\u00eda (Gentile 2009).<\/p>\n<p><strong>9. Emisiones de radiaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEn mayo de 2011, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud clasific\u00f3 los tel\u00e9fonos m\u00f3viles (y otros aparatos inal\u00e1mbricos) dentro de la categor\u00eda de riesgo 2B (posible agente cancer\u00edgeno) debido a su emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n (WHO 2011). En octubre de 2011, James McNamee, en colaboraci\u00f3n con el Ministerio de Sanidad de Canad\u00e1, lanz\u00f3 un aviso cautelar en el que afirmaba: \u00abLos ni\u00f1os son m\u00e1s sensibles que los adultos a ciertos agentes, pues su cerebro y su sistema inmunol\u00f3gico siguen en proceso de desarrollo, por lo que no se puede decir que el riesgo ser\u00eda el mismo para un adulto que para un ni\u00f1o\u00bb (Globe and Mail 2011). <\/p>\n<p>En diciembre de 2013, el doctor Anthony Miller de la Escuela de Salud P\u00fablica de la Universidad de Toronto propuso que, seg\u00fan las \u00faltimas investigaciones, la exposici\u00f3n a la radiofrecuencia deber\u00eda reclasificarse como 2A (probable agente cancer\u00edgeno), no como 2B (posible agente cancer\u00edgeno). La American Academy of Pediatrics solicit\u00f3 que se revisaran las emisiones electromagn\u00e9ticas de los dispositivos tecnol\u00f3gicos, citando tres razones relacionadas con el impacto que tienen sobre los ni\u00f1os (AAP 2013).<\/p>\n<p><strong>10. Insostenible<\/strong><br \/>\nCon la tecnolog\u00eda, los ni\u00f1os son criados y educados de un modo que ya no resulta sostenible (Rowan 2010). Los ni\u00f1os son nuestro futuro, pero no hay futuro para los ni\u00f1os que abusan de la tecnolog\u00eda. Se necesita urgentemente un enfoque colectivo para reducir el uso de la tecnolog\u00eda en los ni\u00f1os. Agradecer\u00eda que compartierais esta informaci\u00f3n (buscad \u00abv\u00eddeos\u00bb en la p\u00e1gina www.zonein.ca) con las personas a las que les preocupa el abuso de la tecnolog\u00eda en los ni\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Gu\u00eda de uso de tecnolog\u00eda para ni\u00f1os y adolescentes<\/strong><br \/>\nLa siguiente Gu\u00eda de uso de la tecnolog\u00eda para ni\u00f1os y adolescentes fue elaborada por Cris Rowan, terapeuta ocupacional pedi\u00e1trica y autora de Virtual Child, Andrew Doan, neurocient\u00edfico y autor de Hooked on Games [Adicto a los juegos], y Hilarie Cash, directora de reSTART Internet Addiction Recovery Program y autora de Video Games and Your Kids, junto con la American Academy of Pediatrics y la Canadian Pediatric Society, con la intenci\u00f3n de garantizar un futuro sostenible para todos los ni\u00f1os. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Academia Americana de Pediatr\u00eda (American Academy of Pediatrics) y la Sociedad Canadiense de Pediatr\u00eda (Canadian Society of Pediatrics) afirman que los ni\u00f1os de hasta dos a\u00f1os no deber\u00edan estar expuestos a ning\u00fan tipo de tecnolog\u00eda, que los ni\u00f1os de entre tres y cinco deber\u00edan tener un acceso restringido de solo una hora al d\u00eda, y que entre los seis y los 18 a\u00f1os, los ni\u00f1os deber\u00edan acceder durante un&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":30840,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[24,48087],"tags":[10177,3951,10178,791,4295,829],"views":465,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30837"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30837"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30837\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30840"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}