{"id":26523,"date":"2013-08-21T14:17:36","date_gmt":"2013-08-21T21:17:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/?p=26523"},"modified":"2013-08-21T14:28:37","modified_gmt":"2013-08-21T21:28:37","slug":"una-casa-en-un-contenedor-de-basura-en-nueva-york","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/26523\/una-casa-en-un-contenedor-de-basura-en-nueva-york.html","title":{"rendered":"Una casa en un contenedor de basura en Nueva York"},"content":{"rendered":"<p>NUEVA YORK (<a href=\"http:\/\/www.google.com\/hostednews\/afp\/article\/ALeqM5hfe2-IbJe-dpQjB2x9kd-GhIHoUA?docId=CNG.1412255f2cd5c47494bb43aaf156257c.5f1\" title=\"Aqu\u00ed el texto de AFP\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">FUENTE:AFP<\/a>) \u2014 No hay nada miserable en la vivienda de Gregory Kloehn en Brooklyn: un contenedor de basura reciclado donde duermen c\u00f3modamente dos personas, se pueden dar fiestas de barbacoa y hasta tiene sol\u00e1rium propio, una contribuci\u00f3n de este artista californiano al movimiento por las casas min\u00fasculas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/feeling.com.mx\/img\/2013\/08\/Casa-basurero1-300x150.jpg\" alt=\"\" title=\"Casa-basurero\" width=\"300\" height=\"150\" class=\"alignleft size-medium wp-image-26525 img-responsive \" srcset=\"https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2013\/08\/Casa-basurero1-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2013\/08\/Casa-basurero1-600x300.jpg 600w, https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2013\/08\/Casa-basurero1.jpg 660w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00abEn la calle, cuando est\u00e1 todo cerrado, se puede pensar que es un contenedor de basura\u00bb, afirma Kloehn, de 42 a\u00f1os, al invitar a la AFP a conocer su refugio urbano.<\/p>\n<p>\u00abNo saben que estoy aqu\u00ed durmiendo&#8230; Incluso cuando la barbacoa est\u00e1 prendida y se est\u00e1n asando alas de pollo la gente pasa de largo. No lo ven como un hogar\u00bb, explica.<\/p>\n<p>Kloehn ya hab\u00eda convertido contenedores de transporte de carga de 20 pies en viviendas cuando se le ocurri\u00f3 hacer lo mismo con un basurero de metal com\u00fan y corriente.<\/p>\n<p>\u00abLo iba a hacer un poco m\u00e1s r\u00fastico al principio, pero luego pens\u00e9: &#8216;Hag\u00e1moslo de verdad lujoso y habitable, realmente tomemos todo lo que tiene una casa normal y met\u00e1moslo en este peque\u00f1o espacio\u00bb, cuenta.<\/p>\n<p>Kloehn, que tiene una residencia m\u00e1s convencional en Oakland, California (oeste), ingresa a su vivienda neoyorquina a trav\u00e9s de una puerta holandesa con un minibar adjunto muy bien surtido de whisky y vodka.<\/p>\n<p>A la derecha se ve la cocina con encimera de granito, fregadero, una cocina a gas, una nevera escondida y un extractor hecho con un viejo wok. Al lado est\u00e1 el sof\u00e1 acolchado, tapizado con vinilo negro, con espacio de almacenamiento debajo de los asientos, y un ba\u00f1o conectado al sistema de alcantarillado de la ciudad.<\/p>\n<p>No hay espacio para mucho, pero basta girar una manivela para levantar el techo y dejar a la vista un par de ventanas que proporcionan luz natural y un bienvenido espacio sobre la cabeza.<\/p>\n<p>Soldada en el exterior est\u00e1 la ducha y la barbacoa a gas. La electricidad proviene de cualquier enchufe que est\u00e9 cerca, algo que Kloehn denomina \u00abvivir de la red de otro\u00bb.<\/p>\n<p><strong>-\u00abNO ES PARA TODO EL MUNDO\u00bb-<\/strong><\/p>\n<p>Kloehn, descendiente del presidente estadounidense Abraham Lincoln, quien seg\u00fan la leyenda creci\u00f3 en una caba\u00f1a de madera, pag\u00f3 unos 1.000 d\u00f3lares por el contenedor y gast\u00f3 otros 2.000 en acondicionarlo, casi tanto como pagar\u00eda por un mes de alquiler en un estrecho monoambiente en Manhattan.<\/p>\n<p>\u00abEs realmente prolijo, considerando de qu\u00e9 est\u00e1 construido\u00bb, se\u00f1ala Ryan Mitchell, que escribe un blog sobre el dise\u00f1o y construcci\u00f3n de casas min\u00fasculas en www.thetinylife.com.<\/p>\n<p>En un pa\u00eds donde la superficie media de un hogar es de 240 metros cuadrados, las casas de 56 a 121 metros cuadrados llaman la atenci\u00f3n, sobre todo entre quienes buscan reducir su vivienda al jubilarse.<\/p>\n<p>\u00abHay m\u00e1s constructores. Hay m\u00e1s gente que busca vivir en casas peque\u00f1as\u00bb, dice Mitchell a la AFP por tel\u00e9fono desde Carolina del Norte (este), donde est\u00e1 completando su propia vivienda diminuta.<\/p>\n<p>Habr\u00eda incluso hogares m\u00e1s peque\u00f1os, afirma, si no hubiera tantas regulaciones municipales.<\/p>\n<p>En un callej\u00f3n en Washington, Boneyard Studios (www.boneyardstudios.com), un nuevo complejo de cuatro casas peque\u00f1as, busca probar que \u00ablo peque\u00f1o es bello\u00bb en el coraz\u00f3n de la capital del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u00abSeguro no es para todo el mundo\u00bb, afirma Jay Austin, cuya casa de 42 metros cuadrados en Boneyard Studios es auto-sostenible y neutra en emisiones de carbono.<\/p>\n<p>En Nueva York, el museo de la ciudad muestra un apartamento de unos 30 metros cuadrados que presume de contar con todas las funciones de uno del doble de su tama\u00f1o, e invita a unos pocos afortunados a comprobarlo pasando all\u00ed una noche.<\/p>\n<p>\u00abPodr\u00eda verme viviendo aqu\u00ed\u00bb, asegur\u00f3 Taylor Jones, citada por el diario The New York Times tras pasar una noche all\u00ed esta semana, preocupada sin embargo por sentirse asfixiada en tan poco espacio.<\/p>\n<p><strong>&#8211; CASA GRANDE, PROBLEMAS GRANDES &#8211;<\/strong><\/p>\n<p>No satisfecho con construirse su propia vivienda a partir de un contenedor de basura, Kloehn aprovech\u00f3 materiales diversos &#8211; una puerta de nevera, madera de un naufragio, una cubierta de fibra de vidrio de una camioneta &#8211; para crear una \u00abcasa de desechos\u00bb sobre ruedas para las personas sin hogar.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha creado novedosas bicicletas-bar, como documenta en su blog www.gregorykloehn.com.<\/p>\n<p>De regreso en Brooklyn, donde trabaja en una \u00abescultura interactiva\u00bb a partir de cuatro contenedores de 20 pies, Kloehn sube a la terraza de su refugio y echa una mirada a su barrio.<\/p>\n<p>Cerca est\u00e1 el &#8216;loft&#8217; del artista que amablemente le permite mantener el contenedor de basura en el patio trasero. Enfrente se ve el abandonado aunque majestuoso almac\u00e9n del New York Dock Company. Y m\u00e1s all\u00e1, el blanco resplandeciente del transatl\u00e1ntico Queen Mary II que acaba de arribar a la ciudad.<\/p>\n<p>\u00abCuanto m\u00e1s grande es la casa, mayores ser\u00e1n los problemas\u00bb, reflexiona Kloehn.<\/p>\n<p>\u00abHay m\u00e1s gastos, m\u00e1s cosas que pueden romperse, m\u00e1s patio que cuidar\u00bb. Y, se encoge de hombros, \u00abal final vas a llenarlo de basura\u00bb.<\/p>\n<p><div class=\"media-container 16by9\"  style=\"text-align:center;border:solid;border-width:1px;border-color:#000;background-color:#000;margin:10px 0;padding:5px;\"><iframe width=\"580\" height=\"381\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/vtGZwkRuBcY?autohide=1&rel=0\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NUEVA YORK (FUENTE:AFP) \u2014 No hay nada miserable en la vivienda de Gregory Kloehn en Brooklyn: un contenedor de basura reciclado donde duermen c\u00f3modamente dos personas, se pueden dar fiestas de barbacoa y hasta tiene sol\u00e1rium propio, una contribuci\u00f3n de este artista californiano al movimiento por las casas min\u00fasculas. \u00abEn la calle, cuando est\u00e1 todo cerrado, se puede pensar que es un contenedor de basura\u00bb, afirma Kloehn, de 42 a\u00f1os,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":26525,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,18,24],"tags":[8676,8675,75],"views":966,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26523"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26523"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26523\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26525"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}