{"id":169323,"date":"2026-02-04T11:56:49","date_gmt":"2026-02-04T19:56:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/?p=169323"},"modified":"2026-02-04T11:56:49","modified_gmt":"2026-02-04T19:56:49","slug":"bienes-de-la-nacion-constitucion-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/169323\/bienes-de-la-nacion-constitucion-de-mexico.html","title":{"rendered":"Bienes de la naci\u00f3n en la Constituci\u00f3n de M\u00e9xico: \u00bfpuede la Presidencia regalarlos?"},"content":{"rendered":"<p>Los bienes de la naci\u00f3n en la Constituci\u00f3n de M\u00e9xico no son propiedad del presidente ni de la presidenta en turno. <\/p>\n<p>No forman parte del capital pol\u00edtico del gobierno ni pueden ser tratados como bot\u00edn, herencia o premio ideol\u00f3gico. La pregunta, aunque inc\u00f3moda para el poder, es estrictamente constitucional: \u00bfen qu\u00e9 art\u00edculo se establece que la Presidencia puede regalar bienes que no le pertenecen?<\/p>\n<p>La respuesta es clara: en ninguno.<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n fue dise\u00f1ada precisamente para evitar que una sola persona concentre el control del patrimonio nacional. El Ejecutivo administra, ejecuta y gobierna, pero no es due\u00f1o. Esa distinci\u00f3n es la base de cualquier rep\u00fablica funcional.<\/p>\n<p>Los bienes de la naci\u00f3n \u2014recursos naturales, activos estrat\u00e9gicos, infraestructura p\u00fablica, patrimonio hist\u00f3rico\u2014 pertenecen al pueblo mexicano en su conjunto, no al gobierno en turno. Por eso su uso, transferencia o destino est\u00e1 sujeto a reglas, procedimientos y, en muchos casos, a la autorizaci\u00f3n expresa del Congreso.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparece una confusi\u00f3n peligrosa: equiparar el respaldo electoral con un permiso absoluto. Ni el 51 por ciento, ni el 70 por ciento, ni siquiera el \u201cuno por ciento\u201d simb\u00f3lico justifican actos fuera del marco constitucional. La legalidad no se mide en votos, se mide en l\u00edmites al poder.<\/p>\n<p>La Constituci\u00f3n mexicana establece con claridad que el Ejecutivo no puede disponer libremente de los bienes nacionales. Su funci\u00f3n es administrarlos conforme a la ley, no donarlos seg\u00fan criterios pol\u00edticos, afinidades ideol\u00f3gicas o discursos morales coyunturales.<\/p>\n<p>Cuando desde la Presidencia se habla de \u201cregalar\u201d bienes de la naci\u00f3n, se incurre en una distorsi\u00f3n del lenguaje constitucional. La justicia social no se construye violando la ley, sino dise\u00f1ando pol\u00edticas p\u00fablicas, presupuestos aprobados y programas con sustento legal y rendici\u00f3n de cuentas.<\/p>\n<p>El problema no es solo jur\u00eddico, sino institucional. Si hoy se normaliza que el poder regale lo que no es suyo \u201cporque es para el pueblo hermano\u201d, ma\u00f1ana se podr\u00e1 regalar lo que s\u00ed afecta derechos, recursos o soberan\u00eda bajo el mismo argumento.<\/p>\n<p>La historia mexicana ya conoce ese camino. Por eso la Constituci\u00f3n no conf\u00eda en voluntades individuales, sino en reglas. No deposita el patrimonio nacional en personas, sino en instituciones. No gobierna con emociones, gobierna con l\u00edmites.<\/p>\n<p>Defender los bienes de la naci\u00f3n en la Constituci\u00f3n mexicana no es conservadurismo ni oposici\u00f3n pol\u00edtica. Es defensa del Estado de derecho. Es recordar que el poder no es propiedad privada y que la Presidencia no es una notar\u00eda personal del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La pregunta sigue en pie, y nadie ha podido responderla con un art\u00edculo constitucional en la mano. Eso, por s\u00ed solo, deber\u00eda encender todas las alarmas.<\/p>\n<p>Porque cuando el poder act\u00faa como due\u00f1o de lo que solo administra, la rep\u00fablica deja de ser rep\u00fablica y se convierte en voluntad.<\/p>\n<p>Y eso, en democracia, nunca es menor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfD\u00f3nde dice la Constituci\u00f3n mexicana que el presidente puede regalar los bienes de la naci\u00f3n? An\u00e1lisis cr\u00edtico sobre l\u00edmites del poder presidencial.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":169324,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[42406],"tags":[],"views":99,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/169323"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=169323"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/169323\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":169325,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/169323\/revisions\/169325"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/169324"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=169323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=169323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=169323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}