{"id":160783,"date":"2025-04-01T10:53:37","date_gmt":"2025-04-01T17:53:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/?p=160783"},"modified":"2025-04-01T10:56:25","modified_gmt":"2025-04-01T17:56:25","slug":"barcelona-se-convierte-en-el-centro-del-problema-de-la-vivienda-en-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.feeling.com.mx\/site\/160783\/barcelona-se-convierte-en-el-centro-del-problema-de-la-vivienda-en-europa.html","title":{"rendered":"Barcelona se convierte en el centro del problema de la vivienda en Europa"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2025\/04\/barcelona-europa-nytimes.jpeg\" alt=\"Barcelona europa - nytimes\" class=\"alignnone size-full wp-image-160786 img-responsive \" srcset=\"https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2025\/04\/barcelona-europa-nytimes.jpeg 1600w, https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2025\/04\/barcelona-europa-nytimes-473x315.jpeg 473w, https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2025\/04\/barcelona-europa-nytimes-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2025\/04\/barcelona-europa-nytimes-768x512.jpeg 768w, https:\/\/www.feeling.com.mx\/img\/2025\/04\/barcelona-europa-nytimes-1024x682.jpeg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/p>\n<p><strong>La crisis de la ciudad espa\u00f1ola ejemplifica una escasez m\u00e1s amplia de viviendas asequibles que se extiende r\u00e1pidamente por Europa y aumenta la desigualdad.<\/strong><\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s de que un inversor espa\u00f1ol pagara 6 millones de euros para adquirir la Casa Orsola, una residencia hist\u00f3rica de Barcelona, el gobierno catal\u00e1n gast\u00f3 9 millones de euros para volver a comprarla.<\/p>\n<p>En 33 a\u00f1os, Marga Aguilar nunca dej\u00f3 de pagar la renta de su departamento en un edificio modernista del centro de Barcelona. El propietario del edificio siempre la hab\u00eda tratado a ella y a los dem\u00e1s inquilinos como si fueran de la familia, y manten\u00eda unos precios razonables.<\/p>\n<p>Pero cuando el propietario muri\u00f3 recientemente, Aguilar, de 62 a\u00f1os, tuvo un despertar brutal. Un fondo de inversi\u00f3n neerland\u00e9s se abalanz\u00f3 a comprar el edificio \u2014llamado Casa de la Papallona porque est\u00e1 coronado por la escultura de una mariposa elaborada con mosaico\u2014 con planes de convertir los apartamentos en lucrativos alquileres temporales. Los inquilinos recibieron avisos de desahucio, pidi\u00e9ndoles que se marcharan al mes siguiente.<\/p>\n<p>Aguilar dijo que le empezaron a temblar las piernas: su padre, de 92 a\u00f1os, se hab\u00eda mudado con ella durante la pandemia. No sab\u00edan ad\u00f3nde ir, agreg\u00f3, pues no pod\u00edan costear ning\u00fan otro lugar.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a se enfrenta a una crisis de la vivienda que se ha convertido r\u00e1pidamente en una de las m\u00e1s agudas de Europa. Desde 2015, casi una d\u00e9cima parte de las existencias de vivienda en el pa\u00eds ha sido adquirida por inversores o convertida en alquileres tur\u00edsticos. La escasez ha contribuido a que los precios suban mucho m\u00e1s r\u00e1pido que los salarios, haciendo que las viviendas asequibles est\u00e9n fuera del alcance de muchos.<\/p>\n<p>El problema es complejo, y quiz\u00e1 no m\u00e1s que en Barcelona, que se ha convertido en la zona cero del dilema de la vivienda en Espa\u00f1a y en un crisol de los retos que supone intentar solucionarlo. Y con la temporada tur\u00edstica de verano acerc\u00e1ndose r\u00e1pidamente, la ciudad se enfrenta a una mayor urgencia por encontrar soluciones.<\/p>\n<p>A pesar de los esfuerzos por ayudar a los residentes a conseguir viviendas asequibles, los inversores han encontrado formas de eludir las restricciones. Mientras las autoridades se apresuran a abordar la magnitud del aprieto, los expertos advierten que llevar\u00e1 tiempo dar la vuelta a un problema que lleva a\u00f1os gest\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Salvador Illa, presidente de Catalu\u00f1a, la regi\u00f3n espa\u00f1ola que abarca Barcelona, dijo que la vivienda debe ser un derecho, no un negocio y que la necesidad de abordar el asunto es urgente.<\/p>\n<p>Los problemas de Barcelona reflejan el dolor que azota otras ciudades europeas: los inversores cada vez convierten m\u00e1s inmuebles residenciales en activos financieros. El aumento del turismo mundial y de los trabajadores que cruzan las fronteras ha hecho que los propietarios favorezcan los alquileres a corto plazo frente a los inquilinos protegidos a largo plazo. Las ciudades necesitan m\u00e1s viviendas, pero los altos costos y las complejas normativas han asfixiado la construcci\u00f3n. Una reserva de viviendas sociales, anta\u00f1o elogiada, que daba cobijo a familias en apuros, se ha reducido despu\u00e9s de que los gobiernos las vendieran para recaudar dinero.<\/p>\n<p>El problema de la asequibilidad se ha convertido en uno de los mayores impulsores de la desigualdad en Europa. Los alquileres en la Uni\u00f3n Europea aumentaron un 20 por ciento en 10 a\u00f1os y los precios de la vivienda se han disparado a la mitad de eso, seg\u00fan Eurostat. En 2023, uno de cada 10 europeos gastar\u00e1 el 40 por ciento o m\u00e1s de sus ingresos en vivienda.<\/p>\n<p>Con la esperanza de invertir la tendencia, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisi\u00f3n Europea, brazo ejecutivo de la Uni\u00f3n Europea, nombr\u00f3 recientemente al primer comisario europeo de Vivienda.<\/p>\n<p>En Barcelona, la situaci\u00f3n se considera tan cr\u00edtica que el alcalde, Jaume Collboni, se ha unido a sus hom\u00f3logos de otras 14 ciudades europeas, entre ellas \u00c1msterdam, Budapest, Par\u00eds y Roma, para instar a Bruselas a que trate la crisis con la misma urgencia que la defensa de Ucrania.<\/p>\n<p>Collboni, desde su ornamentado despacho con vistas a la plaza de Sant Jaume, en el centro hist\u00f3rico de Barcelona, dijo que Europa se enfrenta a una amenaza en sus fronteras debido a la agresi\u00f3n de Rusia, pero que tambi\u00e9n afronta una amenaza interna: el aumento de la desigualdad por la falta de viviendas asequibles.<\/p>\n<p>Otras ciudades europeas se han visto afectadas por la crisis inmobiliaria, pero Barcelona ha sido azotada por ella. Esta ciudad ba\u00f1ada por el sol, que presume de la catedral de la Sagrada Familia y del paseo mar\u00edtimo de La Rambla, atrae anualmente a unos 15 millones de turistas. Decenas de miles de trabajadores extranjeros han inmigrado recientemente, lo que ha reforzado la econom\u00eda pero ha aumentado la presi\u00f3n.<\/p>\n<p>El derecho a la vivienda est\u00e1 protegido por la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola. Pero los precios de los alquileres han aumentado un 57 por ciento en el pa\u00eds desde 2015 y los de la vivienda un 47 por ciento, mientras que los ingresos de los hogares han crecido apenas un 33 por ciento, seg\u00fan PwC. Solo en Barcelona, los alquileres aumentaron un 68 por ciento en una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Collboni, pol\u00edtico socialista elegido en 2023, actu\u00f3 con rapidez para aplicar soluciones, empezando por la imposici\u00f3n de topes al precio de los alquileres el pasado marzo. Desde entonces, los alquileres han bajado m\u00e1s de un 6 por ciento en promedio. Tras un a\u00f1o tormentoso en el que los espa\u00f1oles indignados celebraron protestas masivas en favor de una vivienda asequible, Barcelona se convertir\u00e1 en la primera ciudad europea en poner fin a las licencias para viviendas de Airbnb, obligando a los propietarios, a partir de 2028, a ofrecerlas como alojamiento a largo plazo con alquileres limitados o a ponerlas a la venta.<\/p>\n<p>Colboni dijo que volver\u00e1n a poner de golpe 10.000 pisos en el mercado abierto. Eso significaba, a\u00f1adi\u00f3, casi 25.000 personas que podr\u00e1n volver a vivir en Barcelona.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la Generalitat de Catalu\u00f1a ha puesto en marcha planes para colaborar con desarrolladoras inmobiliarias en la construcci\u00f3n de 50.000 viviendas asequibles de aqu\u00ed a 2030. Tambi\u00e9n est\u00e1 presionando para reducir a la mitad los plazos de aprobaci\u00f3n de los permisos de construcci\u00f3n. Illa se\u00f1al\u00f3 que cuando el mercado est\u00e1 roto, hay que intervenir.<\/p>\n<p>Pero los activistas de la vivienda afirman que estas medidas no resuelven la crisis inmediata. En su lugar, presionan al gobierno para que obligue a los propietarios y a los bancos con hipotecas sin pagar a que destinen a alquileres de larga duraci\u00f3n una reserva de cuatro millones de viviendas vac\u00edas en Espa\u00f1a, de las cuales unas 75.000 se encuentran en Barcelona.<\/p>\n<p>New Amsterdam Developers, el fondo que compr\u00f3 la Casa de la Papallona, tambi\u00e9n conocida como Casa Fajol, ha adquirido cientos de otros apartamentos de Barcelona para este uso, a menudo destinado a viajeros de negocios cuyas finanzas superan a las de los lugare\u00f1os. La empresa no respondi\u00f3 a las solicitudes de comentarios.<\/p>\n<p>En un barrio cercano, Inmobiliaria Gallardo, desarrolladora dirigida por una familia que es propietaria de Almirall, una de las mayores empresas farmac\u00e9uticas de Espa\u00f1a, aprovech\u00f3 una laguna en la legislaci\u00f3n catalana sobre vivienda que se abri\u00f3 brevemente en 2023 para obtener licencias y convertir en alquileres tur\u00edsticos los 120 apartamentos residenciales de un edificio de 11 pisos.<\/p>\n<p>Maite Mart\u00edn, de 63 a\u00f1os, empleada universitaria que vive en el edificio desde hace 25 a\u00f1os, cont\u00f3 que un d\u00eda se dieron cuenta de que algunos de sus vecinos se estaban mudando, y luego fueron cada vez m\u00e1s: en una semana se hab\u00edan ido 10 personas.<\/p>\n<p>Una cuarta parte de los apartamentos aloja ahora a vacacionistas. La empresa no respondi\u00f3 a las peticiones de comentarios.<\/p>\n<p>Mart\u00edn dijo que sol\u00eda ser una comunidad de familias y personas mayores que viv\u00edan all\u00ed desde hac\u00eda d\u00e9cadas. Dos vecinos que estaban sentados en su mesa se\u00f1alaron estar rodeados de desconocidos. Mart\u00edn a\u00f1adi\u00f3 que el tejido est\u00e1 siendo destruido.<\/p>\n<p>Hace poco, Mart\u00edn tuvo que limpiar de la ropa que se secaba en su balc\u00f3n el v\u00f3mito de los turistas de fiesta que alquilaban encima de ella. Apoyados por el sindicato de la vivienda, los vecinos de su edificio, as\u00ed como algunos inquilinos de la Casa de la Papallona, han decidido permanecer en sus casas como forma de protesta.<\/p>\n<p>La ocupaci\u00f3n de viviendas se ha convertido en un movimiento de base en Espa\u00f1a para protestar contra la escasez de lugares donde vivir, especialmente en Barcelona, cuya exalcaldesa, Ada Colau, fue elegida con una plataforma de activismo en materia de vivienda. Pero se ha ido formando una reacci\u00f3n en su contra, y el gobierno catal\u00e1n ha intentado contrarrestar el movimiento.<\/p>\n<p>En medio de la agitaci\u00f3n, el gobierno sigue adelante con la construcci\u00f3n de m\u00e1s viviendas. Un d\u00eda entre semana hace poco, en una colina sobre el centro de Barcelona, obreros de construcci\u00f3n estaban ocupados vertiendo concreto e instalando iluminaci\u00f3n, cocinas, duchas y escaleras en el armaz\u00f3n de un edificio de cinco pisos situado en un terreno reservado por el gobierno catal\u00e1n.<\/p>\n<p>Una empresa constructora privada, Arcadia PLA, hab\u00eda ganado un concurso p\u00fablico de 1,8 millones de euros para crear 15 apartamentos de alquiler limitado y bajo consumo energ\u00e9tico, con capacidad para 60 personas. Hay treinta proyectos similares en tramitaci\u00f3n, muchos de ellos edificios m\u00e1s grandes de 60 apartamentos, que forman parte de un plan m\u00e1s amplio para expandir las reservas de viviendas sociales de la regi\u00f3n, dijo Carles Mas, arquitecto de la Generalitat que supervisa la obra.<\/p>\n<p>Sin embargo, se\u00f1al\u00f3 que, dada la magnitud de la crisis, hay que hacer m\u00e1s y se tienen que encontrar formas de avanzar m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/es\/2025\/03\/31\/espanol\/negocios\/espana-barcelona-crisis-vivienda-europa.html\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">Nytimes.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis de la ciudad espa\u00f1ola ejemplifica una escasez m\u00e1s amplia de viviendas asequibles que se extiende r\u00e1pidamente por Europa y aumenta la desigualdad. 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